Si, he tenido 4 GSX-R, una GSXF e incluso una Suzuki Volty 250 cuando empecé a montar en moto hace unos…. 2 siglos, más o menos. En aquella época se implantó en mi el virus Suzuki, y uno de mis sueños es tener algún día una Suzuki GSX-1100 1992 con motor SACS. Bueno, recuerdos nostálgicos aparte, lo cierto es que desde hace unos años-más o menos desde que Suzuki dejó repentina y sorpresivamente el mundial de MotoGP cuando estaba ganando…- Lo cierto es que la presencia de Suzuki en el mercado no ha sido tan rotunda y potente como se esperaba, a pesar de tener grandes motos.

De hecho, sus mejores ventas se han mantenido con la inmortal trail Strom en sus distintas generaciones (650, 1000, 125) y las nuevas 800 con motor bicilíndrico paralelo, cuyas presentaciones y pruebas puedes ver en esta misma web MotorADN.com. No obstante, lo cierto es que se echaba de menos un modelo rompedor que realmente triunfase rotundamente al mercado y creo y espero que esa espera haya terminado con esta crossover, SUV, trail asfáltica, o como la quieras denominar, Suzuki SV-7GX 2026.

Esto es porque, como hemos podido comprobar en esta presentación, aunque ya la conocíamos técnicamente, reúne todas las características que puedes buscar en una moto de este segmento. Es decir, que sea fácil de conducir, con un motor de una robustez y una efectividad casi legendarias. Pero bueno, veamos sus características técnicas para situarnos.

La primera sorpresa de la SV-7GX está en su propio concepto. Suzuki ha buscado una moto accesible y polivalente, pero sin renunciar a un cierto carácter deportivo. Para mí, sin duda uno de los elementos más importantes y por los que tanto yo personalmente como Suzuki tenemos tantas esperanzas en este modelo, parte su concepto de desarrollo que me parecen ideales, es el motor. Aquí ha recuperado el corazón mecánico es el conocido V-Twin a 90 grados de 645 cc, aparecida en 1999 y alargado a lo largo de este tiempo en modelos tan eficaces e indestructibles como el SV 650 (en sus dos generaciones con carburadores y después con inyección desde 2004), la Strom, o la Gladius.

Es el típico motor al que es prácticamente imposible sacarla con defecto real porque corría mucho, consumía poco y, como ya he dicho, he conocido motores de estos con 300.000 km y que funcionaban perfectamente. No obstante, las normas Euro que cada vez aprietan más a los fabricantes, llevó a su desaparición hace pocos años, lo que llevó al desarrollo del actual 800 cc. bicilíndrico paralelo de las actuales Strom medias, las GSX8 o la retro TT, cuyas pruebas puedes leer pinchando aquí.

No obstante, la lógica por un motor impecable se ha impuesto, y en Suzuki han evolucionado este motor para que pase sin problemas la actual norma Euro5+ entregando Entrega 73´5 CV a 8.500 rpm (aunque alguna ficha visto yo con 74) y 64 Nm de par máximo a 6.800 rpm, cifras que encajan perfectamente con el planteamiento de una moto de media cilindrada destinada tanto al uso diario como a las escapadas de fin de semana o viajes tan largos como te puedas imaginar.

Realmente, si la analizas puede parecerte que realmente la base es igual a la SV 650 (basculante, chasis, etcétera), y esto es en parte lo que ha logrado que el precio final sea tan contenido, pero esto no es tan sencillo porque otro de las grandes evoluciones está en la técnica, lo que se refleja básicamente en la electrónica.

La Suzuki SV-7GX incorpora acelerador electrónico Ride-by-Wire, fundamental para tienen en gran parte de las ayudas electrónicas con el Suzuki Intelligent Ride System, S.I.R.S. Aquí tenemos el sistema Suzuki Drive Mode Selector (SDMS) con tres modos de conducción, control de tracción STCS con 3 niveles y desconexión (o sea, 4), además de Quick Shifter bidireccional, que permite subir y bajar marchas sin utilizar el embrague. Perfecto para aprovechar los bajos y medios de este motor de la forma más divertida y eficaz posible. También encontramos ABS, Suzuki Easy Start, por el que aprietas el botón de arranque no deja de girar hasta que el motor arranca, y Low RPM Assist, dos sistemas especialmente interesantes en ciudad y durante las maniobras a baja velocidad.

El chasis es un entramado tubular de acero (lejos de aquel precioso multi tubular con sección pentagonal de aluminio de las primeras generaciones SV) que busca mantener un buen equilibrio entre rigidez, manejabilidad y facilidad de uso. La suspensión delantera emplea una horquilla convencional de 41 mm. sin regulación mientras que detrás encontramos un monoamortiguador con bieletas y solamente regulación de precarga de muelle. Los frenos delanteros recurren a dos discos de 290 mm con pinzas de cuatro pistones y ABS, mientras que detrás vemos uno de 240 mm.

La ergonomía es otro de los puntos fuertes. El asiento está situado a 795 mm del suelo, una altura que facilita llegar con los pies al suelo a casi cualquier piloto, pero además podemos tener de catálogo uno 30 mm más alto… Ya sabes, para los menos bajitos. El depósito tiene una excelente capacidad de 17,4 litros, lo que con el bajísimo consumo de este motor te permitiría etapas muy largas sin bajarte de la moto, mientras que el peso en orden de marcha se sitúa en 211 kg. Por esta cifra no parece muy ligera, pero la distribución de masas y una posición de conducción natural hacen que la SV-7GX no se sienta como una moto especialmente aparatosa.

El apartado turístico también está bien trabajado. Los cubremanos de serie aportan protección adicional, mientras la pantalla es regulable en tres posiciones, aunque no directamente a mano, sino que necesitas herramientas y remover cuatro tornillos. Eficaz pero poco cómodo.

Y luego está la tecnología que vemos directamente delante de nosotros: una pantalla TFT en color de 4,2 pulgadas, iluminación Full LED y conectividad mediante Suzuki Ride Connect+. Así, si pareamos el teléfono, podemos disponer de navegación paso a paso, información de tráfico, meteorología y determinadas notificaciones. Además, la moto incorpora una práctica toma USB-C de 5 V y 3 A en la parte izquierda del “salpicadero”.

Resumiendo, os puedo asegurar que Suzuki no se ha limitado a ponerle un semicarenado a la antigua SV, sino que la Suzuki SV-7GX es una moto completamente adaptada a lo que hoy esperamos de una crossover.

Llega el momento de dejar a un lado la ficha técnica y comprobar qué ocurre en la vida real, cuando nos ponemos a probar por una ruta revirada en una carretera realmente húmeda en gran parte del recorrido. La noche anterior entró una ventana por todo levante todo en gran parte Alicante, Valencia y, por supuesto, donde estábamos, en Castellón, concretamente entre Benicassim y Oropesa de Mar. De hecho, la noche anterior más de uno creíamos firmemente que no podremos salir hacer la prueba por la preciosa ruta que nos habían buscado los chicos de Suzuki, pero lo cierto es que amaneció un día razonablemente soleado y algo fresco por la mañana. Por lo tanto, nos montamos en las unidades que nos habían tocado-yo tuve la suerte de que puede disfrutar de la número 1, con el auténtico color Suzuki azul claro, y comenzamos la ruta.

Rápidamente te das cuenta de que en esta Suzuki SV-7GX el conocido V2 a 90° que tantas alegrías ha dado a tantísimos aficionados a lo largo del último cuarto de siglo sigue siendo absoluta y totalmente eficaz. De momento, esta configuración a 90° asegura un equilibrio natural de las inercias internas de un motor de sólo dos cilindros con una cilindrada unitaria bastante considerable, por lo que el tema vibraciones está controlado y no necesita contrapesos ni nada parecido. El sonido tiene ese punto ronco y característico que esperas de un bicilíndrico en V, mientras que la respuesta del acelerador electrónico resulta progresiva y fácil de dosificar. Aquí también se nota la electrónica y la evolución que ha disfrutado este motor, ganando claramente respuesta en bajos y medios y capacidad estirada respecto a los últimos que pudimos probar por ejemplo en las Strom 650 de hace pocos años.

En ciudad, el Low RPM Assist ayuda a evitar o camuflar esos típicos tirones o pistonadas cuando circulamos a muy baja velocidad, aparte de contar con un embrague habitual de Suzuki, super suave a pesar de su transmisión por cable. Es uno de esos sistemas que quizá no aparecen en la conversación que tengas con tus amigos al hablar de una moto nueva, pero que agradeces (aunque sea casi sin saberlo) cada vez que tienes que maniobrar, salir de un semáforo o arrancar en una pendiente.

Pero claro, llegamos a la carretera, por varios puertos revirado los, con curvas ciegas aunque, realmente, todas con bastante buen asfalto. Por la lluvia del día anterior, si que había varias curvas con arena y piedrecitas arrastradas de las laderas, por lo que el uso del control de tracción natural de cada motorista (es decir, el puño derecho) el control de tracción electrónico tenía que ser usados permanentemente. Aquí, la SV-7GX juega claramente sus cartas. Esos pocos más de 73 CV no buscan convertirla en una deportiva radical, ni mucho menos, pero permiten mantener ritmos alegres y, sobre todo, aprovechar con una eficacia difícil de describir el motor en la zona media del tacómetro. De hecho, os aseguró que esta Suzuki SV-7GX, y al igual que lo era la SV, será una verdadera mata gigantes en vuestras excursiones con los amigos en cuanto el recorrido se empiece a revirar.

Aquí no podemos dejar de nombrar el cambio, que merece una mención especial. El quickshifter bidireccional funciona tanto al subir como al reducir marchas y añade un punto de diversión que no esperábamos necesariamente encontrar en una moto con una filosofía tan práctica…. O quizá si por los tiempos que corren en la electrónica está cada vez más extendida en todos los vehículos, pero lo cierto es que logra hacerte disfrutar de este motor y de la moto en general con mucha más seguridad y eficacia de lo que podías disfrutar en los anteriores modelos con este motor. Subes y bajas sin problemas, aunque el cambio no es especialmente suave pero desde luego no falla nunca. Notas el “encaje” mecánico del cambio, pero siempre entra y es absolutamente eficaz. Llegar a una curva y poder bajar cuatro marchas de golpe y entrar sin retenciones toscas y nada parecido en una moto así, es un verdadero disfrute.

En este ambiente, lleno de curvas, la configuración de 17 pulgadas delante y detrás deja claro que estamos ante una moto fundamentalmente asfáltica. La Suzuki SV-7GX 2026 cambia de dirección con facilidad y transmite una sensación de control muy natural. Como digo, todo te sale natural, y rápidamente tienes la sensación de que es tu moto de toda la vida, porque por otro lado la electrónica es muy fácil de regular, como también es habitual en Suzuki.

Aquí llegamos a la suspensión, que busca claramente el compromiso. No estamos ante una horquilla deportiva regulable en todos sus parámetros, sino ante una solución sencilla y coherente con el precio y el uso previsto. La horquilla suficientemente firme, así como el muy simple amortiguador trasero, pero también porque rodábamos solos. Tanta simplicidad es lógica en una moto en que el precio es una baza fundamental para su éxito, y realmente pudimos apretar la amortiguación trasera y cumplía, pero con más peso-que es algo a lo que esta moto estará sometida continuamente porque básicamente es una moto rutera a la que le podrás poner maletas, llevar pasajero, etcétera-sería muy de agradecer que hubiera una opción del mismo catálogo Suzuki para poder añadirle una regulación remota con pomo externo. Si no, la cosa se complica con las llaves de media luna, que usarlas te terminas rozando los nudillos casi siempre.

Y hablando de viajar, aquí aparece otro de los argumentos importantes de esta Suzuki. El depósito de 17,4 litros y un consumo homologado de aproximadamente 4,2 l/100 km permiten pensar en autonomías de unos 400 kilómetros en condiciones favorables. Evidentemente, en conducción real la cifra dependerá del ritmo, el tráfico, la carga y el tipo de carretera, y durante la presentación no pudimos medirla, así que ya os lo contaré en una próxima prueba a fondo… Aunque desde luego ya os aseguró que en carretera de este tipo con una panda de 10 periodistas con cara de chacales con la misma moto, desde luego los tacómetros si que se giraban a regímenes bastante altos. Muy altos, vamos.

La posición de conducción (aunque me hubiera gustado probarla con el asiento alto), el semicarenado y la pantalla con la altura de serie ofrecen una combinación que invita a hacer kilómetros. Eso si, el sistema de regulación de la pantalla, que te obliga desmontar cuatro tornillos y reposicionar la altura, no me parece muy eficaz, sobre todo teniendo en cuenta que la propia Suzuki, hace pocos años, presentó en la Strom un sistema tremendamente eficaz y efectivo de cambio altura modificando simplemente el ángulo de la pantalla. Podía ofrecerse aunque fuera como opción, así como también un sistema de control de crucero que tampoco ofrece ni como opción. Eso si, el catálogo de complementos se realmente completo, y os haría poner especial atención en sus alforjas-maletas de ancho variable que me parecieron tremendamente eficaz. No obstante, todas las opciones las puedes ver pinchando aquí.

Aparte de estos dos pequeños detalles, la SV-7GX no pretende ser la moto más radical ni la más sofisticada de su categoría, pero si una excelente moto buena, bonita y barata, porque su precio base es de 7.999 €. Su objetivo parece mucho más sensato: ofrecer una moto que funcione razonablemente, o realmente, bien en prácticamente todo. Realmente, en todo. El motor V-Twin de 645 cc sigue siendo el gran protagonista, pero ahora totalmente modernizado y con unos consumos que, a falta de nuestra prueba fondo, parecían ridículos, lo que asegura una autonomía interminable para quien disfruta de largas rutas

Y ahí está precisamente su atractivo, una moto pensada para utilizarla todos los días, disfrutarla en carretera y, llegado el momento, afrontar un largo, largo viaje sin necesidad de tener que mover una enorme trail. Vamos, básicamente una moto para todos los días que no se convierta en aburrida cuando llega el fin de semana, lo que muchos buscan para disfrutar del mundo de la moto. Por otro lado, en fotos parece bonita, pero en vivo su atractivo aumenta bastante aunque como sabes eso depende de cada uno a ti personalmente ¿Qué te parece? ¿Te encaja, y su diseño te gusta? Por cierto, ten en cuenta que Suzuki ofrece una garantía de ¡¡8 años!! Mucha confianza hay que tener en un producto para ofrecer algo así.

Ya nos lo dirás, pero de momento os puedo asegurar que la nueva Suzuki SV-7GX es una gran moto que, si no me equivoco, se ha convertido en el gran tesoro perdido, y ahora encontrado, de Suzuki.

LIKE: El motor V2 a 90º actualizado y con electrónica eficaz. Polivalencia del día a día a largas rutas y disfrute en carretera de curvas. Relación calidad precio difícilmente batible.

NO LIKE: horquilla delantera no regulable y amortiguación trasera con regulación manual, no remota., Regulación de la pantalla que también necesita herramientas. Sin control de velocidad electrónica.

Motor: bicilíndrico en V a 90 grados, 4 tiempos, DOHC, 4 válvulas por cilindro.

Cilindrada: 645 cc.

Diámetro x carrera: 81,0 x 62,6 mm.

Relación de compresión: 11,2:1.

Refrigeración: líquida.

Alimentación: inyección electrónica.

Potencia máxima: 73 CV (53,7 kW) a 8.500 rpm.

Par máximo: 64 Nm a 6.800 rpm.

Cambio: 6 velocidades.

Transmisión final: cadena.

Embrague: multidisco en baño de aceite, con sistema antirrebote.

Chasis: tubular de acero.

Suspensión delantera: horquilla telescópica de 41 mm.

Suspensión trasera: monoamortiguador con bieletas, regulable en precarga.

Recorrido suspensión delantera: aproximadamente 125 mm.

Recorrido suspensión trasera: aproximadamente 129 mm.

Freno delantero: doble disco de 290 mm, pinzas de cuatro pistones y ABS.

Freno trasero: disco de 240 mm con ABS.

Neumático delantero: 120/70 ZR17 tubeless.

Neumático trasero: 160/60 R17 tubeless.

Longitud total: 2.160 mm.

Anchura total: 910 mm.

Altura total: 1.295 mm.

Distancia entre ejes: 1.445 mm.

Distancia libre al suelo: 135 mm.

Altura del asiento: 795 mm.

Peso en orden de marcha: 211 kg.

Capacidad del depósito: 17,4 litros.

Electrónica: Suzuki Intelligent Ride System (S.I.R.S.), Ride-by-Wire, Suzuki Drive Mode Selector con tres modos, control de tracción STCS con tres niveles y desconexión, Quick Shifter bidireccional, ABS, Suzuki Easy Start y Low RPM Assist.

Instrumentación: pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas.

Conectividad: Suzuki Ride Connect+ con navegación paso a paso y funciones de información y notificaciones.

Iluminación: Full LED.

Equipamiento: pantalla regulable en tres posiciones, cubremanos y portaequipajes trasero integrado.

Colores: Pearl Brilliant White; Pearl Brilliant White/Metallic Triton Blue; Pearl Matte Greige; Glass Sparkle Black.

PVP Suzuki SV-7GX White: 7.999 euros. Garantía de 8 años de garantía y asistencia premium en carretera.