¿Y dónde está el truco? La Ducati Panigale V2 no renuncia a la potencia, pero se centra en lo que verdaderamente importa: un peso ultraligero de solo 176 kg, una parte ciclo firmada por Öhlins de primer nivel y 120 CV de puro empuje útil… fácilmente mejorable a 126. Ya estuve en la presentación de toda la gama con el nuevo motor V2, que puedes leer clicando aquí, así que en este momento de probarla ha sido casi como encontrarte con una vieja amiga, pero tenía que analizar a fondo sus características técnicas, dinamismo en curva, comportamiento del nuevo motor V2 de 890 cc… vamos, todo.

Os cuento si realmente vale los 20.290 € que marca en su etiqueta. Os hago un spoiler: lo vale.

¡Gasss!

Ducati ha vuelto a demostrar que, en el diseño de motos deportivas, a veces menos es infinitamente más. Es un mundo casi de magia porque, en una era dominada por cifras de potencia brutales que superan ampliamente los 200 CV —mágicas para el marketing, pero inalcanzables y casi inútiles inútiles para el 90% de los mortales en carretera abierta—, la firma roja ha decidido dar un giro radical a su mítica saga V2.

Empecemos por situarnos. Estamos ante a Ducati Panigale V2 S, y esa S nos indica que estamos ante la versión “pata negra de las hermanas, cuya versión básica no tiene elementos de lujo como esta S y cuesta 17.690€, mientras que la S ya os lo he dicho arriba.

Esta Panigale V2 rompe moldes despidiéndose del veterano bloque Superquadro para dar la bienvenida a un nuevo corazón bicilíndrico en V a 90° de 890 cc que pesa unos ridículos 54,4 kg. Ya en su momento publiqué un reportaje contando todo lo nuevo que ofrece este nuevo V2, que no es poco, y porqué, a pesar de las críticas de muchos por sustituir un Superquadro de 955 cc y 155 caballos por el nuevo V2 de casi 70 cc y 35 CV menos, tiene su lógica.

Puede que en la ficha técnica leas «120 CV», y pienses que ha perdido garra respecto a versiones anteriores, pero no, no te dejes engañar por los datos. La bajada drástica de masa y un par de 93,3 Nm disponible desde la zona media del cuentarrevoluciones hacen que esta ‘S’ sea una verdadera infiltrada en el mundo “racing”, un lobo muy ágil y letal disfrazado de cordero.

A la vista, la Ducati Panigale V2 S es una preciosidad, como corresponde a una moto de la saga Panigale. El frontal hereda de forma inequívoca el agresivo ADN de su hermana mayor, la V4, con una mirada DRL LED afilada que mete miedo por el retrovisor. Sin embargo, al acercarte notas lo increíblemente estrecha que es en el depósito de 15 litros y la zona de las piernas. Te preguntarás porque tiene tan poca capacidad de depósito, y es que la tecnología hace maravillas a la hora del consumo, incluso en deportivas como esta.

El secreto de su extrema agilidad reside en el chasis monocasco de aluminio, que utiliza el propio bloque V2 como elemento portante. La gran diferencia de esta versión ‘S’ frente a la variante estándar radica en el tren de rodaje con piezas de lujo como:

-Suspensiones Öhlins: Horquilla invertida Öhlins NIX30 de 43 mm en el tren delantero y monoamortiguador trasero Öhlins, ambos completamente regulables. Pata negra.

-Batería de litio de serie para arañar gramos al crono, que ahorra 3 kilos respecto a una normal.

-Peso de récord: Para en la báscula en 176 kg sin combustible (179 kg en orden de marcha con líquidos sin gasolina), lo que significa 3 kg menos que la versión básica.

En el apartado electrónico, Ducati no ha escatimado un solo euro. Equipa una pantalla TFT en color con interfaz intuitiva, cambio semiautomático bidireccional Ducati Quick Shift (DQS) 2.0, control de tracción DTC EVO 2, ABS Cornering firmado por Bosch, control de levantamiento de rueda (Anti-wheelie) y varios Modos de Conducción personalizables a tu gusto. Estos son Race, Sport, Carretera y Rain, en el que la potencia disminuye hasta los 95 CV.

Acaricias el botón de encendido y escuchas el rugido ronco y seco que te pone los pelos de punta, casi el tronar de un V2 clásico de Ducati. La verdad es que conviene dejarlo un instante calentándose para que funcione perfectamente, empujando con cada pistonada como esperas en un V2 deportivo, pero mejorada co0n su sistema de disttribución variable

La posición de conducción es 100% racing, pero curiosamente razonable. El manillar está situado ligeramente elevado, justo por encima de la tija. Así, carga peso en los puños para tener control de todo el tren delantero, pero sin excesos.

No te sobrecarga las muñecas ni antebrazos, a pesar de conseguir ese equilibrio entre ergonomía puramente deportiva y relativamente cómoda. con estriberas elevadas y el manillar ancho. Invita a un pilotaje deportivo, pero no te agota.

En tramos revirados de montañadisfrutas de una trazada exacta, casi de bisturí. Si la meta es enlazar curvas en tu puerto favorito, la V2 S te hace parecer un piloto profesional. La ligereza del tren delantero, pero muy sólida a la hora de mantener la trazada, hace que meter la moto en el vértice sea un movimiento prácticamente instintivo. Las suspensiones Öhlins le otorgan una firmeza impecable, absorbiendo con aplomo las imperfecciones del asfalto sin descomponer la línea ¡Que bueno es rodar sobre una moto tan efectiva!!!

El motor responde desde las 3.000 rpm de forma lineal y contundente. No necesitas estar jugando constantemente con el cambio gracias al fantástico rendimiento del par motor en la zona media.

La tracción es perfecta, contundente y efectiva, nunca excesiva, logrando un paso por curva rapidísimo. Puedes abrir gas con total confianza a la salida de cada viraje sin el pánico de que la rueda trasera busque adelantarte, ayudado por la nueva distribución variable en tiempo real IVT (Intake Variable Timing), que suaviza y hace mucho más lineal el funcionamiento del motor y la entrega de potencia.

No es una rutera, desde luego, pero no es tan agotadora como otras “racing”. Puedes viajar con ella, aunque la persona que viaje en el asiento trasero puede terminar con el culo bastante afectado. Eso si, es curioso como los chicos de Ducati han logrado dejar un pequeño pero efectivo hueco bajo el colín trasero. Caben unas gafas, llave y un móvil ¡Buen detalle!

La combinación del doble disco delantero de 320 mm con las pinzas monobloque radiales Brembo M50 ofrece una potencia de mordida salvaje, aderezada por un tacto inicial dosificable y exquisito. El quickshifter funciona como un reloj suizo tanto al subir marchas a fuego como en las reducciones fuertes antes de tirarte a la paella. Por cierto, por supuesto incorpora cambio semiautomático bidireccional, pero de nueva generación. Se trata del Ducati Quick Shift (DQS) 2.0, cuyas características puedes ver en el reportaje sobre el nuevo motor. Lo cierto es que logra un tacto mucho más “orgánico” que los sistemas electrónicos convencionales y ofrece un tacto mucho más instintivo

El consumo medio registrado durante nuestra prueba superó por poco los 5,2 litros a los 100 km, una cifra muy razonable para un bloque de casi 900 cc si no te dedicas a vivir pegado a la zona roja. Y si te dedicas, lo cierto es que a mi no me pasó de los 7,5 litros, muy razonablemente para un propulsor deportivo como este.

La Ducati Panigale V2 S es el triunfo definitivo de la lógica deportiva. Ducati ha tenido la valentía de desligarse de la guerra de los números de potencia para entregar una moto mucho más aprovechable, menos fatigante físicamente y ridículamente divertida y “usable” en el mundo real. Es esa máquina con la que puedes rodar fuerte un domingo por tu carretera de curvas preferida, entrar a hacer tandas en circuito marcando tiempazos (pero tiempazos de verdad) y volverte a casa con una sonrisa de oreja a oreja en lugar de una visita al fisioterapeuta.

LIKE

  1. Agilidad y ligereza récord: Sus 176 kg en seco la convierten en una de las deportivas más intuitivas y rápidas de meter en curva del mercado.
  2. Parte ciclo Öhlins / Brembo: El rendimiento de las suspensiones y la mordida de los frenos ofrecen una precisión quirúrgica en cualquier escenario.
  3. Motor utilizable: Los 120 CV y el par desde abajo son 100% aprovechables sin la electrónica interviniendo constantemente.

NO LIKE

  1. Precio de acceso elevado: La versión S tiene un precio que la colocan en un rango económico exclusivo.
  2. Calor del motor en tráfico: Como buena italiana, en los semáforos de la ciudad o a baja velocidad desprende bastante calor en las piernas.
  3. Asiento trasero de deportiva. Con una línea tan agresiva y la herencia de la familia Panigale, el asiento trasero no es cómodo precisamente.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Tipo de motor: Bicilíndrico en V a 90°, 4 válvulas por cilindro, refrigeración líquida

Cilindrada: 890 cc

Diámetro x carrera: 96 x 61,5 mm

Relación de compresión: 13,1:1

Potencia máxima: 120 CV (88 kW) a 10.750 rpm

Par motor máximo: 93,3 Nm a 8.250 rpm

Alimentación: Inyección electrónica ride-by-wire

Caja de cambios: 6 velocidades con Ducati Quick Shift (DQS) up/down 2.0

Transmisión final: Cadena

PARTE CICLO Y SUSPENSIONES

Chasis: Monocasco de aluminio

Suspensión delantera: Horquilla invertida Öhlins NIX30 de 43 mm totalmente regulable. Recorrido 120 mm

Suspensión trasera: Monoamortiguador Öhlins totalmente regulable con basculante de aluminio de doble brazo. Recorrido 140 mm

Freno delantero: Doble disco semiflotante de 320 mm con pinzas radials monobloque Brembo M50 de 4 pistones y ABS en curva

Freno trasero: Disco de 245 mm con pinza de 2 pistones y ABS en curva

Neumático delantero: Pirelli Diablo Rosso IV 120/70 ZR17

Neumático trasero: Pirelli Diablo Rosso IV 190/55 ZR17

DIMENSIONES, PESOS Y CAPACIDADES

Peso en seco: 176 kg (Versión S)

Peso en orden de marcha (sin gasolina): 179 kg

Altura del asiento: 837 mm

Distancia entre ejes: 1.465 mm

Lanzamiento / Avance: 23,6° / 93 mm

Capacidad del depósito: 15 litros

Consumo aproximado en prueba: 5,2 l/100 km

 (PVP)

Ducati Panigale V2 (Estándar): 17.690 €

Ducati Panigale V2 S: 20.290 €