Sí, existe y se llama Aprilia RS 457. La italiana de Noale ha reducido la RS 660 (una de nuestras favoritas, ya te lo afirmo) a “formato” A2 sin perder ni un ápice de su ADN racing, y la ha puesto al alcance de cualquiera con el carnet calentito. Esto teniendo en cuenta que ya las 660 es una deportiva de ergonomía bastante amable, con los semi manillares por encima de la tija y la posición claramente Racing, pero que no te obliga a adoptar posiciones dignas de una gimnasta soviética cuando ruedas con ella.

Así, hemos probado a fondo esta Aprilia RS 457 en carreteras de curvas, autovía y algo de ciudad, y te lo adelantamos: no es solo una “moto para novatos”. Es una supersport de verdad que te engancha desde la primera salida, con la que disfrutas al 100 × 100 en conducción, o mejor dicho pilotaje, deportivo ya sea en carretera y aún mucho mejor en circuito, y te hace sonreír cada vez que entras en una curva.

La Aprilia RS 457 es una réplica a escala casi perfecta de sus hermanas mayores RS 660 y , en espíritu, también de la RSV4… Entre otras cosas porque comparte el motor bicilindrico paralelo de las 660, que se aleja bastante del sofisticado y monstruoso V4 de la Superbike 1100, pero desde luego está claramente inspirada en ella.

 Faro full-LED con DRL agresivo, carenado afilado, colín afilado y ese look “made in Noale” que emite ADN puramente racing ya incluso parada. Pesa 175 kg en orden de marcha (159 kg en seco. O sea, que es ligera), tiene una altura de asiento de 800 mm y un depósito de 13 litros que, con un consumo real en torno a 3,8-4,2 l/100 km, te da autonomía suficiente para escapadas sin parar continuamente.

Bajo el carenado late un bicilíndrico paralelo de 457 cc refrigerado por líquido con unas cotas de 69 x 61,1 mm (81x 63,9 mm en la 660, no es el mismo motor reducido de diámetro), DOHC, 8 válvulas y calado a 270° para optimizar la tracción y el empuje… y lograr ese sonido grave y sugerente que tanto gusta. Entrega 47,6 CV a 9.400 rpm y 43,5 Nm a 6.700 rpm, pero lo mejor es que más del 80 % del par ya está disponible desde 3.000 rpm. Es un motor elástico, lleno y progresivo, perfecto para el A2 pero que sigue divirtiendo con carnet A.

Tiene sofisticaciones técnicas como un acelerador Ride-by-Wire de verdad para poder regular los tres modos de conducción (Race, Track, Sport), control de tracción regulable y quickshifter bidireccional opcional (complemento muy importante en una deportiva de este nivel) completan el paquete electrónico.

El chasis es un auténtico doble viga con el motor haciendo las funciones de elemento portante para reducir peso (si te fijas, en la parte inferior del chasis faltan los tradicionales anclajes porque se fija en el carter del propulsor) y basculante asimétrico, ambas piezas de aluminio.

La suspensión se compone de una horquilla invertida de 41 mm con 120 mm de recorrido con dureza de muelle regulable, más un monoamortiguador trasero con 130 mm. Frenos ByBre (ya sabes, By Brembo, la marca B de Brembo) con un solo disco delantero de 320 mm con pinza radial de 4 pistones y trasero de 220 mm.

El ABS es de doble canal regulable en dos niveles de intrusismo. Los neumáticos tienen medidas de 110/70-17 delante y 150/60-17 detrás. La pantalla TFT, con el colorido diseño habitual en los italianos en general y las Aprilia en especial, es de 5” con conectividad, iluminación 100 % LED y semimanillares, como dijimos antes, algo altos para no destrozarte la espalda. Todo rematado con buenos acabados y ese toque racing que Aprilia sabe dar como nadie.

Subirte a la Aprilia RS 457 es como ponerte el mono de Jorge Martín (o Bezzecchi si eres fan del italiano) por un día. La moto es pequeña, ligera y estrecha. En parado se maneja sola gracias a su bajo centro de gravedad y, no lo olvidemos, a sus 175 kg. El motor responde desde abajo con una suavidad y un empuje que te hace olvidar que “solo” lleva 47,6 CV. Eso lo notas especialmente cuando lo coges por primera vez, porque instintivamente tiendes a acelerar más antes de soltar el embrague para tener empuje suficiente, pero no hace falta. El calado a 270° cumple perfectamente su función de lograr bajos y medios.

En tercera a 4.000 rpm ya estás saliendo de curvas casi como si llevaras una 600 (porque tiene menos potencia, pero pesa mucho menos), y en carretera revirada la precisión del chasis es brutal: entra sola, mantiene la línea aunque el asfalto no esté perfecto y el tren trasero es previsible y comunicativo. Eso si, has de regularlo dependiendo de la carga que pongas encima. O sea, de tu propio peso y mucho más si llevas pasajer@, aunque desde luego en este caso si que notarás la falta de caballos totales del motor.

En autovía a 130-140 km/h rueda relajada (unas 7.000-7.500 rpm) y las vibraciones son mínimas gracias, entre otras cosas, al calado 270°. Te protege razonablemente bien del viento bien gracias al carenado y la pequeña, pero efectiva con su forma de burbuja, cúpula. Los frenos delanteros sorprenden. No diría que son fantásticos como los de las Superbikes puras como su hermana RSV4, pero desde luego sorprenden y cumplen perfectamente, entre otras cosas por leer que llevo dicho antes: la ligereza del conjunto. Ofrece delante mordida, potencia suficiente y, algo muy importante en una moto para usuarios noveles, un buen tacto y dosificación, mientras que el trasero es más discreto, como te esperas en una deportiva en que básicamente funciona como una ayuda al de delante. Justo pero suficiente para uso normal.

El quickshifter opcional es casi obligatorio: cambia de forma sublime y de las sensaciones reales de una moto deportiva, y que ayuda sobremanera a mantener el motor sobre el régimen de empuje de forma efectiva. Además, funciona bastante bien y sin holguras, como es habitual en las Aprilia.

Lo que más impresiona es esa sensación de moto grande en un conjunto de moto A2. No vibra en exceso ni siquiera a regímenes altos, no cansa en trayectos de 200-300 km y te permite rodar con pasajero sin dramas (aunque no sea su fuerte principal). En ciudad es manejable, además de que permite llegar muy bien al suelo incluso a los menos altos gracias a la estrechez del asiento la altura del chasis, y el consumo se queda en torno a 4 l/100 km en uso mixto. Para recientes del A2 es una escuela perfecta: fácil, segura y con margen de crecimiento. Para los que ya tienen A es una segunda moto o el arma perfecta brutal por precio y mantenimiento para disfrutar de los “track days”.

La Aprilia RS 457 2026 no es solo la moto deportiva A2 “puras” (es decir, que no necesites limitar) más bonita del mercado, al menos según mi opinión: es una de las más divertidas y competentes. Con un chasis de aluminio de verdad, un motor elástico y lleno a pesar de su contenida cilindrada, y un equipamiento que muchas 600 envidiarían, Aprilia ha conseguido que una “pequeña” supersport se sienta como una grande. Su precio de 7.250 € la coloca en una posición imbatible frente a Yamaha R3, Kawasaki Ninja 500 o Honda CBR500R, pero con ese plus de prestigio,  “feeling” y diseño italiano que marca la diferencia… Y más en estos momentos en que es la gran protagonista del mundial de MotoGP.

Si buscas una deportiva de carnet A2 que te haga soñar con el Mundial y que además sea usable en el día a día… esta es la tuya. Aprilia ha clavado el concepto “RS para todos”. Eso si, el precio, y más en la época de la invasión china que estamos sufriendo,para muchos usuarios, será elevado.

Hay veces que echo de menos cuando tuve mi primera moto grande de marchas, porque estar en ese momento y poder disfrutar de motos como esta Aprilia RS 457 tiene que ser un verdadero sueño. Espero que tu, que está leyendo estas líneas, puedas disfrutarlo.

LIKE

  1. Relación peso-potencia imbatible: 175 kg y 47,6 CV dan una agilidad y diversión que pocas A2 igualan.
  2. Chasis de aluminio premium: doble viga + basculante asimétrico. Precisión y feeling (casi) de moto grande.
  3. Motor elástico y con carácter: buen empuje desde abajo con sonido racing y tecnología con modos de conducción.

NO LIKE

  1. Freno trasero algo justo: cumple, pero le falta presencia comparado con el delantero de 4 pistones.
  2. Quickshifter opcional: es tan bueno que debería venir de serie.
  3. Precio algo por encima de la media A2: 7.250 € es justo por lo que ofrece, pero hay opciones más baratas… Pero no son una Aprilia RS.

MOTOR Y TRANSMISIÓN

Tipo: Bicilíndrico paralelo 4T, DOHC, 8 válvulas

Cilindrada: 457 cc

Diámetro x carrera: 69 x 61,1 mm

Relación de compresión: 10,5:1

Potencia máxima: 47,6 CV (35 kW) a 9.400 rpm

Par máximo: 43,5 Nm a 6.700 rpm

Alimentación: Inyección electrónica con Ride-by-Wire

Refrigeración: Líquida

Transmisión: 6 velocidades

Embrague: Multidisco en baño de aceite con antirrebote

Transmisión secundaria: Cadena

CHASIS Y SUSPENSIONES

Chasis: Doble viga de aluminio (motor como elemento portante)

Suspensión delantera: Horquilla invertida 41 mm, 120 mm de recorrido, precarga regulable

Suspensión trasera: Monoamortiguador progresivo, 130 mm de recorrido, precarga regulable

Frenos y ruedas

Freno delantero: Disco 320 mm, pinza radial ByBre 4 pistones + ABS

Freno trasero: Disco 220 mm, pinza ByBre monopistón + ABS

Rueda delantera: 110/70-17

Rueda trasera: 150/60-17

DIMENSIONES Y PRESTACIONES

Longitud: 2.050 mm (aprox.)

Altura asiento: 800 mm

Peso en seco: 159 kg

Peso en orden de marcha: 175 kg

Depósito: 13 litros

Consumo aproximado: 3,8-4,2 l/100 km

PVP: 7. 250 €

Equipamiento de serie Pantalla TFT 5” a color con conectividad Iluminación full-LED + DRL 3 modos de conducción (Race, Track, Sport) Control de tracción regulable (ATC) ABS de doble canal con 2 mapas Semimanillares altos Latiguillos metálicos Regulación de manetas Quickshifter bidireccional (opcional)