Las Bobber han tenido un resurgimiento en los últimos tiempos, por eso Indian ha creado una nueva versión de su modelo con esta Indian Bobber Twenty 2020.

 En su momento ya probamos la Indian Bobber que equipaba el motor pequeño de casi 1000 centímetros cúbicos. Nos sorprendió tanto por la limpieza de línea de su diseño como por un comportamiento dinámico realmente admirable para una custom minimalista que desde luego no está pensada ni para ser ligera ni ágil, pero con la que lograbas divertirte incluso en zona de curvas. Y para este año, Indian completa su familia Bobber con esta que hemos probado ahora para ti, qué es la Twenty, un modelo especial de la familia Bobber.

Claro que ahora llega el momento de preguntarse lo que muchos os estaréis preguntando: ¿Qué es una Bobber? En su momento, cuando probamos la anterior Indian Bobber (cuya prueba puedes leer pinchando aquí) y otras “Bobber” como la Triumph (que también puedes ver aquí), explicamos el origen de este segmento tan peculiar y súper americano por excelencia. Te recomiendo que visites esas pruebas pinchando AQUÍ para que puedas saber de dónde nacieron estas motos monoplaza, minimalistas y radicales del mundo custom.

En este caso, además, incorpora un asiento que parece flotar en el aire, inspirado directamente en los que se podían ver en las motos de los años 30, 40 ó 50. Como modelos provenientes de la “remezcla” que hiciero muchos excombatientes de todas las que volvieron a América tras contiendas la segunda Guerra mundial y la Guerra de Corea, muchas incorporaban asientos monoplaza usadas por los militares, por lo que era normal que en estas motos artesanales si usas ese tipo de asientos. No obstante, no podemos evitar deducir que los chicos de Indian lo han instalado porque realmente queda precioso, personal y atractivo. Va unido totalmente fijo al subchasis y realmente cómodo, pero además, en nuestra unidad su color cuero refuerza el toque clásico . Precioso.

 Por lo demás coma esta moto también reúne muchos elementos para reforzar su imagen de “motero radical americano” cómo son el espectacular manillar cuelgamonos con los retrovisores invertidos anclados a los extremos, un precioso guardabarros posterior recortado que deja la mitad superior de la rueda al aire, además de que la parte trasera se encuentra muy limpia de líneas al no tener piloto trasero. Todas las funciones lumínicas se integran en los intermitentes, detalle que ya hemos visto en algunos modelos también de la competencia, y que realmente agiliza el conjunto limpiando de detalles toda la parte trasera.

¿Más detalles? Pues la siempre impactante y bonita idea de poner los intermitentes en los extremos del manillar, y no olvidemos que tiene una toma USB integrada en el reloj central para conectar lo que necesites, de un GPS a tu propio “smartphone”

PRUEBA INDIAN SCOUT BOBBER TWENTY 2020: EN MARCHA

Los modelos “pequeños” de Indian, de forma similar a como lo hace Harley con las Sporster,  son las Scout, que tienen motores de 999 y 1200 centímetros cúbicos, que realmente son 1133. Esta Bobber Twenty equipa el segundo, que proporciona unos excelentes 94 cv reales (100 declarados). y es capaz de recuperar casi desde las catacumbas del tacómetro para alcanzar la velocidad de crucero, y si lo haces lo consigue con una suavidad impensable en una gran custom americana.

El motor es un V2 60 grados qué equipa todo tipo de elementos tecnicos qué necesita un motor de siglo XXI: 4 válvulas por cilindro, inyección electrónica, refrigeración líquida, etcétera, y todo esto pero sin perder un ápice del retumbar y el temperamento propio que toda gran custom americana ha de tener, y además cuenta con un  embrague perfectamente progresivo y dosificable. Gran parte de estos detalles te los explicamos en el canal de YouTube de El Jinchos y yo mismo. Dime, ¿que te parece el video?

Y en cuanto a estética “american way of life, detalles como los dos escapes laterales, protegidos por aisladores térmicos, o las tapas de los cilindros o cárteres con el nombre de la marca grabados en relieve, le dan a esta moto un toque de distinción, rudeza y personalidad. ¿O no piensas lo mismo?

Desde luego podemos considerar que el motor es excelente, porque con 94 caballos tienes ya capacidad de sobra para disfrutar, hacer kilómetros e incluso acelerar con rotundidad cuando lo necesitas, como por ejemplo en un adelantamiento, sin olvidar ese toque recio y retumbar que una moto así ha de tener… siempre dentro de la legalidad. Pero claro, como verás la penetración aerodinámica es la clásica de una custom americana con manillar alto (o sea, poco aerodinámica, vamos), lo que hace que a partir de 130 km/h tus brazos, especialmente el derecho que va agarrado al acelerador, empiecen a tener más tensión que la franja de Gaza.

Desde luego, no es una moto para correr, pero si para disfrutar de velocidades razonables y en todo tipo de carreteras, no solo rectas que se pierden en el horizonte. Lo de hacerte solamente la Ruta 66 con rectas interminables, no es para esta moto. Os puedo asegurar que en curvas tanto rápidas como lentas, esta Scout es totalmente disfrutable, aunque las estriberas rocen con el suelo inmisericordemente en cualquier atisbo de curva o rotonda… como en casi cualquier custom, dicho sea de paso. Ten en cuenta por otro lado que estamos ante una moto de 256 kilos en seco y 265 con los llenos, por lo que ligera no es, pero con un centro de gravedad tan bajo todo resulta sorprendentemente fácil.

Por cierto, cuidado con rozar con el asfalto solo las estriberas y que no se te enganche el pie, qué te puede llegar a ocurrir…Y te lo digo por experiencia.

Solo tiene un disco de frenos en cada tren, y con pinzas de 1 y 2 pistones detrás y delante. Desde luego no se consigue una frenada de Superbike, pero sí muy segura y dosificable, y muy de acuerdo con la filosofía Bobber.

En cuanto a los consumos, estos motores ya habían demostrado en anteriores pruebas que están muy evolucionados y que realmente tienen consumos razonables, menos quizá la preciosa Indian FTR (cuya prueba puedes leer pinchando aquí) con un carácter mucho más deportivo, pero sí están lastrados por una aerodinámica que aumenta siempre esos consumos.

Aquí, mezclando velocidades relativamente altas (a partir de 160 corres el peligro de que tu cabeza se arranque del cuello) y rutas largas sobre 120 aproximadamente, hemos logrado 5,6, lo que con su depósito de 12,5 litros consigue teóricamente una autonomía razonable de bastante más de 200 kms entre repostajes… y aguantar etapas de esa distancia sobre la Twenty es algo que habría que prepararse para hacer.

El reloj central no puede ser si no de corte muy clásico, pero con toques de modernidad. Incorpora una pantalla digital dónde presionando la pestaña incorporada en la piña izquierda podemos ver el kilometraje parcial, kilometraje total, marcha insertada, consumo y batería. No no son muchos datos, desde luego, pero está claro que si compras esta moto no buscas pasión ni obsesión por la tecnología, sino por la pureza, y de eso esta Indian tiene todo lo que quieras.

Como habrás leído en la historia de las Bobber, todas tienen un solo asiento. Frente a otros modelos como la Triumph que solamente estamos homologada para tener un solo asiento para el piloto, está Indian de serie efectivamente incorpora ese asiento único, pero se le puede instalar el kit de pasajero (previo pago, naturalmente. No es una opción de serie, sino un extra), así que está homologada para llevar dos personas. O sea, que puede ser un auténtico genuino motorista solitari@, pero si necesitas puedes llevar pasajero con el que disfrutar el viaje.

Las llantas son de radios con 16 pulgadas delante y detrás. Como es característico de las Bobber, esa rueda delantera es de perfil bastante alto y bastante grosor, porque le da cierta imagen “fat”. En este caso, además tiene 130 mm de ancho, que funciona a la hora de la verdad bastante mejor de lo que recordábamos en otras Bobber.

Han creado un buen coctel de ruedas, porque detrás tiene 150 m. de ancho, porque por su distancia al suelo no necesita más, y así consigue una direccionalidad razonable y permite, como he dicho, disfrutar de curvas tanto rápidas cómo lentas. Bueno, siempre y cuando, como suele ocurrir, que el asfalto esté en buen estado.

La amortiguación delantera cumple, pero la trasera, como suele pasar en las custom que por concepto tienen mucho peso detrás, tiene un recorrido muy corto y prácticamente no amortigua nada, lo que se une a un asiento que muy acolchado no está. Un bache mínimamente profundo repercute en tu espalda como un martillazo en la rabadilla, pero para estos menesteres tienes un catálogo de complementos muy bien equipado de la propia marca para modificar y personalizar tu Indian Bobber Twenty como quieras, incluyendo asientos, respaldos y todo lo demás

Pues ciertamente Indian, con modelos como este, está consiguiendo ganar puntos y prestigio en el complicado mercado custom mundial. Desde luego, desde que Indian volvió a la vida en el 2011, el mundo custom ha conocido una revolución y ha obligado a toda la competencia que estaba establecida a apretarse las tuercas, léase Harley Davidson y Triumph, por ejemplo. La verdad es que probando y admirando esta Bobber no nos extrañó. A ver, ¿Tú qué piensas?

PRUEBA INDIAN SCOUT BOBBER TWENTY 2020:  LIKE- NO LIKE

LIKE: comportamiento dinámico para tratarse de una custom minimalista. Comportamiento motor. Estética arrasadora.

NO LIKE: penetración aerodinámica. Asiento un poco duro. Amortiguación, sobre todo la trasera, muy dura.

FOTOS INDIAN BOBBER TWENTY 2020 PRUEBA MOTORADN.com