Iannone está protagonizando uno de los principales escándalos de esta temporada “retardada” de MotoGP con su positivo en anabolizantes.

Sí, lo cierto es que los escándalos por doping no son muy habituales en el mundo del motociclismo, aunque en “petit comité” se sabía y se sabe de algunos pilotos que toman sustancias más o menos prohibidas. No obstante, el caso de Iannone saltó ya hace meses y comenzó a ser efectivo el pasado 17 de diciembre y llegaría teóricamente hasta el 16 de junio del próximo 2021. Realmente, ya descalificaron sus resultados de las dos últimas carreras de la temporada 2019 (Malasia y Valencia), lo que no tiene mayor repercusión porque abandonó en ambas, pero si realmente el castigo de la Federación internacional dura hasta verano del año que viene, la carrera de Andrea está prácticamente sentenciada porque ya tendrá una edad (32 años) y un período de inactividad que será difícil que alguna marca se interese por sus servicios.

Aparte, está el tema de su fama de piloto conflictivo, que tampoco le beneficia. También tenemos su faceta de “show man”, por la que se ha sometido a operaciones de estética con apariciones en varios programas de televisión de prensa más o menos amarilla, su boda con la modelo Belen Rodriguez y su pareja actual que es una famosa influencer, Giulia De Lellis.

Pero vamos al asunto del doping. Dió positivo tras la vuelta asiática del mundial el año pasado, concretamente por Drostanolona, esteroide androgénico anabólico, que es una sustancia prohibida por la WADA y por la Federación Internacional de Motociclismo, la FIM. Por supuesto, como todo anabolizante, la idea es que suplementa y refuerza la capacidad y el desarrollo muscular, por lo que se consigue más fuerza.

El pasado 4 de febrero se desarrolló el juicio, y sus abogados defendieron que la presencia de este anabolizante su sangre venía determinada por haber consumido en un restaurante carne de animales tratados con esteroides durante esa gira asiática. Esto desde luego no es un argumento nuevo, porque se ha recurrido a él varias veces, no sin falta de razón. Por ejemplo, en España el célebre ciclista Alberto Contador y el récord de España de lanzamiento de disco David Martínez también dieron positivo en su momento y recurrieron al mismo argumento, e igual ha pasado con muchos deportistas a lo largo del mundo.

Para demostrar la inocencia de Andrea, sus abogados presentaron estudios procedentes de la Universidad de Bolonia (de los profesores Adinolfi y Formigoni) sobre la presencia de esteroides en las carnes importadas de China y otro de la Universidad de Turín sobre el uso relativamente habitual de esteroides como la Drostonalone en animales de consumo habitual como los de granja. Además, también adjuntaron un análisis del pelo de Andrea que demostraría que en septiembre estaba “limpio” de ningún tipo de productos dopantes.

Y lo cierto es que el tribunal de la FIM reconoció que esto si era posible y lo aceptó, aunque sin embargo le han castigado con esos 18 meses apartado de la competición. Lo habitual en estos casos y lo que reclamaba la acusación eran cuatro años, pero por la teórica “accidentabilidad” del consumo, lo han reducido a menos de la mitad.

Claro que, habiendo reconocido que no ha sido un dopaje intencionado, sus abogados reclaman que le exoneren de forma absoluta. Su equipo, el Aprilia Racing, comunica a través de su máximo representante Massimo Rivola que:

“En un primer análisis de la sentencia se aprecia con satisfacción que se reconoce la ausencia de ‘dolo’ y la accidentalidad de la toma de esteroides, admitiendo, de hecho, la tesis de la contaminación alimentaria, nunca admitida en primera instancia. Este escenario abre nuevas posibilidades de apelación para Andrea Iannone, pero queda el desconcierto de una sanción del todo incoherente con la reconstrucción realizada en la sentencia, al no reconocer la inocencia de Andrea Iannone”

“Por este motivo la sanción impuesta no tiene ningún sentido a la luz de las motivaciones detalladas durante el juicio a Andrea, que debiera de haber sido absuelto, como siempre ha sucedido con otros deportistas contaminados, pero esta situación nos permite ser optimistas para el recurso que vamos a presentar y que esperamos se resuelva rápido. Queremos a Andrea sobre la Aprilia RS-GP y estaremos a su lado hasta el final de este litigio y le apoyaremos en su apelación”

Por lo tanto, su equipo de abogados apela directamente ante el máximo tribunal deportivo al respecto, el TAS, pero claro, ocurre lo que te imaginas: toda la burocracia está prácticamente congelada por culpa de la pandemia de coronavirus. Por lo tanto, en este momento lo que parece claro es la prohibición de correr cualquier prueba amparada por la Federación Internacional durante año y medio. Esto es que no solamente se le prohíbe competir en MotoGP, Moto2 o Moto3, sino también Superbikes, supermotard, motocross o cualquier otra prueba motociclista de la especialidad que sea.

Pero lo que aún está en el aire está así este castigo se levantará o por el contrario se recrudecerá tras el análisis del TAS, aunque esto es difícil puesto que ya se ha reconocido que no fue una toma programada si no accidental.

Las declaraciones de su equipo aparentan apoyo total a su piloto, pero de momento ya están buscando posibles sustitutos, y el candidato prácticamente fijo sería su piloto probador actual Bradley Smith, aunque no parece estar en muy buena forma. En los últimos entrenamientos pretemporada y a ella no podía legalmente montar en los entrenamientos sobre su Aprilia, por lo que ya le sustituyó Brad de y quedaba permanentemente en los últimos puestos, pero de momento y ante el caos generalizado del mundial de motociclismo actualmente, parece la única opción viable y la más lógica.

Seguiremos informando según se vayan sabiendo más cosas de este verdadero “thriller del filete”