La nueva “street fighter” ligera de Suzuki, la GSX8 S, tiene el nuevo bicilíndrico de la marca y un comportamiento impecable, así que la probamos a fondo en carretera y en circuito ¡Con mucho calor!

Equipación: MT helmets , RST , Dainese

En su momento ya pudiste ver las presentaciones a la prensa de las nuevas 800 de Suzuki, que puedes ver de nuevo pinchando aquí. Por un lado estaba la Strom 800 DE, sucesora de la legendaria Strom 650, cuyo excelente motor (el mejor de su categoría durante años, según mi opinión) ya llegaba a su fin tras casi veinticinco años de servicio. En su lugar, Suzuki había creado un bicilíndrico paralelo de ochocientos centímetros cúbicos declarados (775 reales) y 83 caballos de potencia.

En cuanto a su hermana, la naked GSX-8S, es una street fighter ligera, estrecha y de líneas muy agresivas, afiladas y casi galácticas cuyo diseño me recordaba a los alienígenas de películas como Hombres de Negro o Los Guardianes de la Galaxia… Bueno, si, te has dado cuenta: ¡soy un friki de las películas de ciencia ficción!

Lo cierto es que tanto el comportamiento del motor como el del chasis multitubular de acero me hizo pensar que es una moto en la que tiene casi asegurado un gran éxito, a poco que el marketing y la suerte (el decir, que no haya pandemias, o catástrofes de algún tipo) se coordinen. En Madrid tuve la suerte de ser uno de los primeros periodistas que tuvo una unidad de prensa, pero a principio de verano-finales de la primavera hubo semana y media de lluvias descontrolada y varios diluvios de granizo… ¿y a quien pilló? Pues sí, a un servidor.

Tuve la moto una semana y casi no pude ni sacarla de casa, así que hablé con los chicos de Suzuki y me preparé para probarla como una moto total que puede cubrir las necesidades de locomoción y de diversión de casi cualquier motorista, Ya casi cualquiera de nosotros. Es decir, que te sirva tanto para ir a clase, a la universidad o al trabajo a diario, que sea perfecta para las excursiones o viajes de fin de semana, y disfrutar de la adrenalina que te ofrece cualquier rodada o cursillo en circuito. Por cierto, si quieres enterarte de los mejores cursos y rodadas que puedas encontrar en España, aquí tienes un reportaje con todos los organizadores. Personalmente como es algo que os recomiendo porque, como dijo Kevin Schwantz, el pilotar una moto es lo mejor que se puede hacer con la ropa puesta.

Así que cogí la negrísima unidad de prensa disponible (la anterior era la azul y blanca, bastante más colorista para fotografiar y grabar en vídeo) y rodé con ella en un uso normal. El decir, ciudad y carretera tanto como transporte como excursiones con amigos en carreteras reviradas, pero también me acerqué al circuito de Almería a investigar sus cualidades deportivas.

Y aquí os lo cuento.

PRUEBA SUZUKI GSX-8S: VIDA NORMAL, CARRETERA

Para que tengáis referencia de todas las características de la nueva Suzuki, os remito a la profunda prueba de presentación que nuestro dinámico colaborador Javi hizo en su momento. Básicamente, citaros que el motor, como he comentado antes, es un bicilíndrico paralelo y no en V como el anterior SV. Además, está calado a 270 grados, con lo que espacia las “pulsaciones” del motor dejando más tiempo para la transmisión de potencia a la rueda, de forma que es mucho más dosificable y controlable. No es nada revolucionario porque ya hay muchos modelos que lo aplican a sus motores (el más famoso, el Crossplane de Yamaha), pero su efectividad a la hora de transmitir confianza al piloto y mejorar la tracción de la moto es evidente.

El conjunto declara 202 kilos, lo que hace que se una moto fácil de mover en parado (fantástico para aparcar en tu garaje o donde sea) y, por supuesto, en movimiento, pero es que en este caso además juega a su favor que es tremendamente estrecha en la zona de unión del asiento con el subchasis. Es decir, donde te sientas. Así reduce el arco de las piernas y es muy fácil de llegar al suelo aparte de que su altura es de 810 milímetros por otro lado, la electrónica es reducida, pero eficaz, y tremendamente fácil de manejar y seleccionar en su pantalla digital. Tiene tres curvas de potencia y tres de control de tracción, que puedes regular con el botón tipo “joystick” de la piña ¡incluso en marcha! Buena idea.

Sin embargo, la regulación de la amortiguación no lo es tanto. La horquilla no tiene ni precarga, aunque la verdad es que cumple, pero detrás si puedes endurecerla… siempre y cuando puedas acceder, lo cual es una misión casi imposible. Una asignatura pendiente para la siguiente generación, o simplemente instalar un pomo remoto como su hermana Strom.

Bien, y aquí llegó el primer día de prueba, con un arranque incluso en frio (o con un calor terrible en caliente) totalmente suave e instantáneo con su sistema de arranque fácil, con el que aprietas el botón y, aunque lo sueltes, el mismo sigue girando hasta arrancar. El embrague es tan suave como el motor, progresivo desde abajo como el ronroneo de un gato, y con una buena estirada final hasta las 11.000 rpm que corta encendido.

Para rodar en ciudad, en el modo Rain es muy suave, pero con fuerza suficiente en bajos para controlar la tracción incluso a baja velocidad, ¡y además consume muy poco! 5.5 litros en este medio con los continuos arranca-para habituales.

En carretera esa suavidad se traduce en pura efectividad. Por mucho que aceleres a la salida de cualquier curva, tienes esa maravillosa sensación se seguridad de un buen y moderno “bi” empujándote hacia delante, y si surge algo, ¡ahí tienes el control de tracción! No es nada invasivo en el modo 1, pero funciona cuando lo necesitas. Por otro lado, esta GSX-8S tiene el sistema Suzuki Cross Balancer, en que dos balancines compensan las vibraciones del trabajo sube-baja de cada cilindro, por lo que apenas tiene vibraciones y no molestan para nada.

Por otro lado, la ergonomía es tremendamente cómoda con el asiento tan estrecho encajado en el nuevo chasis multitubular de acero, aunque el basculante de doble brazo es de aluminio.

Y aquí terminé mi prueba en un entorno “civil”. Ahora había que enfilar dirección a un circuito situado en el lejano y salvaje oeste… o casi ¿te vas a perder la segunda parte de esta prueba?

PRUEBA SUZUKI GSX-8S: LIKE-NO LIKE

LIKE: ligereza. Relación calidad-precio. Suavidad y consumo.

NO LIKE: protección aerodinámica. Asiento trasero algo duro para acompañantes. Acceso regulación amortiguador

FOTOS PRUEBA SUZUKI GSX-8S