SYM llevaba varios años ofreciendo scooters espectaculares a precios espectaculares. En el 2014 crearon su primer megascooter, y aquí está el nuevo MaxSym 508 ¡Prepárate!

En el 2014 un grupo de periodistas fuimos a la presentación del MaxSym 600, un grandísimo scooter claramente GT, con un gran hueco de transporte bajo el asiento, muy buen diseño y un precio sin igual. El motor era un gran monocilíndrico (algo que nos sorprendió, en un segmento en que todos los motores eran bicilíndricos) que tenía bajos, medios y muy buena velocidad en carretera abierta, un comportamiento dinámico muy eficaz y un consumo moderado. Impecable.

Pero los tiempos cambian, y la tendencia en el mercado del megascooter se ha vuelto más deportiva y la estética más afilada. Así, SYM preparó su primer scooter bicilíndrico de gran cubicaje, que en este caso fue la TL-500, elegante y con buen comportamiento.

No obstante, y con una respuesta suave, progresivo y básicamente impecable, cubicaba realmente 465 centímetros cúbicos, por lo que luchaba con un motor más pequeño ante rivales como la sempiterna e imbatible Yamaha TMax (que ahora ya tiene 560 cc) y otros nuevos enemigos como la Kymco AK 550… Así que había que fortalecer la TL. Así se ha incrementado la cilindrada, pasando a 508 metros cúbicos reales con unas cotas de 68 x70 milímetros (65 mm x 70 mm en el modelo anterior) y una potencia declarada de 45 caballos (5 más que antes) o 34 kW, como prefieras. O sea, que es directamente disfrutable para los que tengan el carnet A2 recién sacado.

Su toque deportivo se nota en muchos detalles, como declarar un reparto de masas de un 50% en cada tren, doble tija, pinzas radiales… detalles todos estos que comparte con el modelo anterior. Sin embargo, ahora-aparte del diseño, muy afilado y con el colín muy elevado, pero elegante, y un espectacular escape de doble salida tipo panal) tiene buenos detalles como el control de tracción, iluminación full LED o ABS con centralita Continental.

Y no olvides su amortiguador lateral regulable en precarga por un poco y fijado al basculante por una espectacular bieleta, lo que proporciona buena progresividad, y transmisión final por cadena, ¡como las motos! También tiene unos neumáticos que se acercan a las de las motos, siendo ambas de 15 pulgadas con anchos de 120 delante y un buen 160 detrás. ¿Más detalles de moto?, pues si, porque tiene estriberas traseras plegables como puedes ver en las fotos.

El asiento está a 795 mm, aunque el asiento resulta algo ancho se llega al suelo sin problemas… y con un buen apoyo lumbar. Para el pasajero el asiento es realmente amplio y acolchado, y además cuenta con dos amplias asas laterales. Como almacenaje, debajo del asiento tenemos un hueco prácticamente igual al de la anterior 500, en que cabe un casco integral y más cosas… pero para que quepan dos tienen que ser muy, muy pequeños. Dos abiertos si caben sin problemas, pero se antoja un poco escaso, sobre todo si recuerdo el infinito espacio que tenía la antigua 600.

Además, tiene dos pequeñas, aunque profundas, guanteras, una de ellas con toma USB para dejar cargando el móvil o lo que necesites.

La espectacular pantalla digital de 4,5 pulgadas es muy clara, con todos los datos muy a la vista: kilometrajes parciales y totales, temperatura, hora, etc. Como toque final, la llave es wireless, lo que te permite llevarla siempre en el bolsillo.

El peso declarado es de 227 kilos, por lo que no es ligera.

PRUEBA SYM MAXSYM 508: A LA CIUDAD, A LA CARRETERA

La primera impresión que te da esta TL 508 es de elegancia. Bien terminada, con buenos detalles de terminación como la pantalla, piñas de calidad y el espectacular amortiguador lateral con sus llamativas bieletas externas. Con la llave en el bolsillo (recuerda, wireless), presiono el botón de arranque y el motor cobra vida con un ronronear electrónico y prácticamente libre de vibraciones.

El piloto del control de tracción y del ABS se apagan nada más arrancar, que empuja el gran volumen (y peso) de la TL con una inmediatez sorprendente. El gran trabajo hecho en el motor y en la transmisión es más que evidente, porque apenas se nota nada de holgura en el embrague centrífugo. Abre rápidamente, y todo es suavidad y efectividad… pero con fuerza y buen empuje. 45 cv dan para mucho, y la verdad es que es verdaderamente manejable en ciudad (no es un ciclomotor, desde luego), porque aparte del empuje impecable y dosificable del motor, los frenos son perfectamente dosificables, lo que ayuda mucho en medio de un atasco. Incluso con peso en el asiento trasero, con pasajero, el control del tren delantero culebreando entre coches es impecable.

Pasemos a la carretera. Aquí es realmente rápida, con un freno motor que suaviza la entrada en las curvas cerradas sin pararte en exceso al decelerar, pero si es ayuda excelente. Aquí, lógicamente, también entran en acción la buena medida de las ruedas “casi” de carretera (recuerda, 15 pulgadas de diámetro y 160 de ancho detrás), el buen chasis doble cuna y la amortiguación perfecta, sobre todo detrás.

Como rutera, la pantalla protege bien al piloto, al igual que el escudo, pero para sorpresa mía no es demasiado sensible al viento lateral. La capacidad del hueco bajo el asiento, que normalmente es una de las grandes ayudas en los grandes megascúteres, aquí no es demasiado amplio. Cabrá una parte del equipaje, pero claramente, sobre todo si en el viaje vais dos, tendrá que ir fuera. Habría que aprovechar el hueco entre las piernas detrás del escudo para llevar una bolsa

¿Consumo? En carretera a ritmos medios (130-140, que es capaz de mantener sin problemas) es muy bajo, por debajo de 6 litros siempre, aunque es capaz de alcanzar velocidades mucho más altas… hasta 180.  En zonas de curvas en conducción más o menos sport subes casi a 7, y en ciudad lo sobre pasa por los continuos arranca-para en los semáforos. Por cierto, el freno estático está unido a la pata de cabra, que al desplegarla se activa. Francamente, esto no me gusta porque es una buena ayuda, como complementos, pero al tener que parar en sitios como una cuesta a un garaje para sacar las llaves es un verdadero engorro

¿Te gusta el SYM TL 508? Frenos con buen tacto y mordiente, elegante, buena ergonomía porque, como es habitual en los scooters grandes, puedes llevar las piernas estiradas o flexionadas, cómoda, rápida y con un buen comportamiento sport, rutero y urbano.

Y muy bien de precio, porque cuesta justo menos de 10.000 euros ¿Qué te parece?

PRUEBA SYM MAXSYM 508: LIKE-NO LIKE

LIKE: Diseño. Tacto de motor. Estabilidad.

NO LIKE: freno estático en la pata de cabra, no manual. Espacio bajo el asiento. Menos cubicaje que la competencia directa.

FOTOS PRUEBA SYM TL 508