Muchos han acusado los de Milwaukee de inmovilismo, pero con la Harley Davidson FXDR 114 han demostrado cómo renovar de un golpe la estética de lo que conocemos como custom.

Multimedia: www.enfoqueatres.com Mark Berdomas.

Equipación:@origine_helmets @beringmoto

Con la obligada renovación de motores que tuvieron que implantar muchas fábricas para pasar las distintas normas Euro, Harley fue de las más afectadas porque históricamente su filosofía es mantener la estética “de siempre” con ellas, y eso tiene un precio. Sin embargo, el gigante V2 a 45 grados con grandes cilindros y generoso aleteado es parte de su ADN, por lo que es el propulsor que cualquier moto de Milwaukee tiene que equipar. Así, el gran trabajo de los ingenieros de Harley Davidson ha llevado a buen puerto la última generación de 107 y 114 pulgadas cubicas (o sea, entre 1700 y 1900 cm aproximadamente) para crear una de las motos más bonitas del mercado actualmente.

Sin discusión, porque no es la típica opinión que siempre se da de estas motos espectaculares sino que, sea por los motivos que sea, lo cierto es que Harley ha apretado mucho también a su equipo de diseño para crear una serie de motos, como la Harley Breakout cuya prueba puedes leer aquí o esta misma FXDR, para dar un soplo de aire fresco a la tradición custom sin traicionar el espíritu estético del estilo puramente americano. Allá por donde ruedas, sus formas y su sonido hacen girar las cabezas y disparan un murmullo continuo de admiración.

La primera imagen que me vino a la cabeza cuando vi esta Harley Davidson Softail FXDR fue a James Coburn en “¡Agáchate Maldito!”, un famoso “spaghetti western” de Sergio Leone del año 1971. Allí, Coburn hace el papel de John Mallory, un dinamitero irlandés que está en la revolución mexicana como soldado de fortuna, dinamitando todo lo que le pagan por reventar por los aires. Pues su personaje se mueve a lo largo del fronterizo desierto de California (que en realidad es Almería, pero es otra historia) sobre una Harley Springer que se convierte en una verdadera coprotagonista de toda la historia. Aquí tenéis una de las carátulas de la película.

En ella vestía un guardapolvos color crema que le protege del polvo y las piedras del desierto. Así que, cogí mi gabardina Bering de Gore Tex para hacer las fotos de la FXDR.

¡Estrellas de Hollywood a mí!

HARLEY DAVIDSON SOFTAIL FXDR 114 2019: MOTOR Y DISEÑO INDESCRIPTIBLES

 Como dijimos en su momento, este motor combina la clásica refrigeración por aire con la refrigeración por agua en parte de su motor, con el radiador perfectamente mimetizado en las líneas puras y clásicas que cualquier custom necesita. No obstante, para informarte bien de todo ello, te remito al reportaje de los motores de cilindrada “hinchada“ que llegaron tras la Euro 4 y los comentarios técnicos en la prueba de la Harley Breakout. Un verdadero ejercicio de estilo técnico y estético, sin duda.

Con detalles como una horquilla invertida o amortiguación trasera regulable, los chicos de Harley muestran una preocupación especial por el comportamiento dinámico que no es habitual en el segmento custom, donde, como decía un amigo mío, “las motos dan sus mejores prestaciones en parado aparcadas en el bulevar”

Además, en Harley han potenciado al máximo el “feedback” entre los customizadores y las motos de serie. Detalles como el filtro de aire tipo cono con una toma exterior por el lado derecho, el portamatrículas con el soporte anclado al basculante o el precioso escape con colectores tipo “serpiente” y protectores color bronce, son remates típicos que cualquier preparador suele colocar de una forma u otra en sus creaciones. La FXDR incorpora varios detalles de este tipo  (como los cables de las bobinas en naranja es otro de los muchos que vemos) en el conjunto, y vuelvo a repetir que es una moto que combina lo espectacular con lo elegante con tanto acierto que la gente no deja de preguntarte si la has preparado tú mismo.

En cuanto al motor, 114 pulgadas son exactamente 1. 868 centímetros cúbicos, y declara la nada desdeñable cantidad de 95 caballos reales. Además, su gigantesco par de 145 N/m a poco más de 3.000 revoluciones consigue un musculoso y devastador empuje pistonada a pistonada desde las catacumbas del tacómetro. De hecho, este es uno de las características que te tienes que acostumbrar. Nada más (empezar a) soltar el embrague te verás impulsado hacia delante como si te empujase un camión de varios ejes, pero al mismo tiempo se combina con una dosificabilidad absolutamente admirable para un motor en que cada pistón mueve prácticamente ¡950 centímetros cúbicos! Si quieres saber más, no te pierdas este video.

A esto ayuda mucho la característica transmisión por correa qué vemos en Harley desde su creación. Sobre todo en modelos con cilindradas unitarias tan gigantescas, respecto al cardán y la correa (que no aguantarían de buen grado visto nada están demoledoras) absorbe gran parte de las holguras y los golpes de la transmisión a la rueda trasera, por lo que todo resulta mucho más fácil y suave ¡Espectacular!

 HARLEY DAVIDSON SOFTAIL FXDR 114 2019: EN MARCHA

Cuando recuerdo su aceleración y su capacidad de recuperación sólo me viene una palabra a la cabeza: musculosa. Con solo roscar el acelerador parece capaz de impulsarte incluso aunque creas que el motor está calado, y corre mucho a pesar de su aerodinámica. Por cierto, el buen trabajo hecho en este motor se demuestra en que, a pesar de todos estos datos, su peso y dimensiones, es fácil mantenerse en la frontera de los 5 l y sólo si estás dispuesto a mantener velocidades medias o altas a pesar de que el aire te arranque la cabeza, se mantendrá sobre 5 l y medio.

Pasar de ahí no es fácil, y lo cierto es que al echar gasolina sufres uno de los detalles más criticados de las Harley: el (precioso, por otro lado) tapón del depósito es de simple rosca, y te quedas con el en la mano cuando llega la hora de repostar. Y esto sin hablar de la incertidumbre que te invade cuando la dejas aparcada en la calle y cualquiera puede desenroscarla y llevárselo.

El chasis es nuevo y realmente su comportamiento es impecable, olvidando los chasis sobreviradores y poco sólidos de ya hace unos cuantos años. En cuanto los neumáticos, delante tiene una 120 de ancho con 19 pulgadas de diámetro, y detrás los diseñadores no han podido evitar reflejar el poderío de esta FXDR con un gigantesco 240. Como es habitual, en marcha esto te ofrece un comportamiento muy particular al que te tienes que acostumbrar. Al entrar en cualquier curva, y cuanto más cerrada más se acentúa, la dirección tiende a cerrarse un poco para “compensar” la gran diferencia de anchura entre las gomas. ¡Desde luego, goma para acelerar línea recta no te va a faltar!

La verdad es que sería perfecto poder probar este modelo con menor anchura detrás, como un 200 por ejemplo, porque con su bastidor, la horquilla invertida con un excelente reglaje de serie y el amortiguador trasero fácilmente regulable en precarga por un pomo externo, lograría un comportamiento dinámico increíblemente disfrutable en una moto con tanto músculo y medidas como 1. 758 mm entre ejes, y un peso en marcha de 308 kg. No es precisamente un peso ligero.

Y para parar este peso pesado, en Harley también han instalado un buen grupo de frenos. Dos discos delanteros de 300 mm y uno trasero de 292 mordidos por potentes pinzas de cuatro pistones frenan con un excelente mordiente potencia para una moto así, aunque las manetas siguen siendo grandes y anchas, por lo que si no tienes manos de jugador de pelota vasca tienes que hacer fuerza y estirar mucho los dedos. Vamos, lo que tuve que hacer yo.

Eso sí, el asiento se sitúa muy bajo a 720 mm del suelo. Por lo tanto, no hay problema para sentirte seguro sobre ella y poner bien los pies en el suelo. También el manillar algo adelantado consigue que controles bien el tren delantero, por lo que en zona de curvas abiertas y moderadamente rápidas resulta más divertida de pilotar de lo que te piensas, pudiendo entrar siempre con una o dos marchas menos de lo que tú te creías. Aunque entres en quinta en curvas de tercera, el motor es capaz de sacarte y empujar casi desde el ralentí, y además el embrague también funciona con mucha progresividad, lo que siempre ayuda.

El espíritu “dragster” que claramente inspiran las líneas de esta FXDR ha llegado a darles un toque tan “racing” que es monoplaza. Es decir, que no tiene asiento ni reposapiés traseros, por lo que te convierte en un verdadero lobo solitario y en el rey de las aceleraciones. De hecho, en un principio de habló de ella como la próxima Harley “deportiva”. como puedes leer este reportaje.

Detrás sólo vemos una preciosa aleta trasera con una muy disimulada tapa bajo el cual hay un alojamiento para transportar pequeños detalles como documentación, la cartera y una pequeñísima pinza anti robo. Así que no es precisamente una moto rutera.

Desde luego, por potencia y por chasis no habría ningún problema para viajar, pero estamos ante una custom-cruiser con una posición buena para pequeñas rutas, pero no para largas. Además, instalar maletas o alforjas no sería nada fácil.

Su velocidad máxima se acerca mucho a los 200 km hora (190 reales), porque ten en cuenta que hablamos casi de 100 caballos declarados, pero como suele ocurrir en cualquier moto naked y mucho más en una custom, a partir de 120 ó 130 ya no estás nada cómodo porque con los brazos abiertos y sin ninguna protección, tu cuerpo y tu cabeza son verdaderas velas azotados por el viento y terminas con el cuello con más tensión que la Franja de Gaza.

Y eso que el nuevo cuadro digital sí que tiene una buena información como hora, consumo instantáneo, doble parcial, autonomía, una eficaz escala de gasolina (17 l de depósito) y la marcha insertada. Debajo, una pequeña fila de pilotos con los indicadores habituales como intermitentes, reserva, etc. Por supuesto, con la pantalla muy pequeña para que se disimule bien y mantener las líneas “puras”.

Harley están luchando ahora mismo contra la competencia que hace poco no tenía, como las excelentes Indian y las cada vez más tecnológicas Triumph, y con una situación de mercado difícil para este segmento. Quizá sean éstos los motivos por los que ahora mismo tiene las mejores motos que jamás ha diseñado y fabricado.

Si la quieres, cuesta 26.700 euros, ¿es caro? Bueno, desde luego, si hay una moto que seduce a cualquier amante de la moto, desde los más racing hasta los más clásicos, os aseguro que es esta Harley Davidson FXDR 114.

¡Y el año que viene ya tenemos las nuevas 117 pulgadas!!

HARLEY DAVIDSON SOFTAIL FXDR 114 2019: LIKE-NO LIKE

LIKE-diseño espectacular y precioso. Motor. Amortiguación y chasis.

NO LIKE- peso. Agilidad con el neumático trasero 240. Tapón del depósito, bonito pero incómodo.

Fotos prueba Harley Davidson FXDR 114 MotorADN