Es cierto que, para transportar una moto, muchos pueden llamar a los numerosos servicios de grúa que existen, pero la mayoría que tienen cierta costumbre (como los que suelen ir a rodar a circuitos, a competir, a rodar en zonas off road, etcétera) ya suelen tener su propio remolque, o un amigo que lo tiene y se lo pide prestado. Aparte, como seguro que sabes, está el problema de tener un remolque del tamaño que sea- cuanto más grande peor, lógicamente-es donde lo aparcas mientras no lo usas. Si vives en medio de la ciudad, tienes todas las papeletas para tener un gran problema, mientras que si vives en un pueblo, urbanización o algo parecido, todo te puede ser mucho más fácil.

Una maniobra a controlar mucho la encuentras a la hora tanto de subir la moto a ese remolque, como cuando tienes que cincharla y dejarla bien fijada para que no se te mueva o, mucho peor, se caiga por el camino. Porque claro, como te imaginas, no es lo mismo subir una moto de trial, para lo que prácticamente ni necesitas rampa, que una pesada custom.

Para fijarla bien, no solamente necesitas saber dónde pasar la cincha en la propia moto (hay gente que incluso las fija a los discos de freno, con lo que lógicamente se doblan… Una catástrofe), como donde unirlas al remolque. Por lo tanto, te has de buscar uno que tenga buenas, sólidas y numerosas fijaciones, porque cada moto es un mundo a la hora de fijarla y dejarla bien segura. Por supuesto, huye de las cuerdas y cosas parecidas (¡hasta motos sujetas con cinta americana he llegado a ver¡¡), porque aparte de algunos inventos muy desarrollados que son piezas metálicas que deja la moto fija (pero sobre todo para remolques muy preparados, normalmente de competición), necesitas tener las cinchas en muy buen estado. Bueno, os contaría como una marca me cedió una moto para ir a probar al circuito de Almería y ¡horror!, una de las cinchas (que era nueva, por cierto) se me partió en medio de la carretera. No me dió tiempo a parar, así que la moto cayó… aunque gracias a Dios encima del propio remolque. No se hizo mucho, pero suficiente para que esa marca me pusiese en una lista negra… Y no me ha vuelto a ceder ni una sola unidad.

Bueno, aparte de anécdotas poco agradables, lo cierto es que, si de verdad usas mucho el remolque y, por lo tanto, las cinchas también, te conviene cambiarlas cada uno o dos años, o antes si ves que se están desgastando o cortando por el uso. De todas maneras, la verdad es que el usar un remolque, subir las motos y fijarlas con fiabilidad es todo un mundo, así que aquí tienes tres reportajes en los que puedes ver como ha de ser el remolque, que tipos hay, como has de fijarla… Todo para que, ya sea que vayas un circuito, a tu sitio de destino con la familia y no puedas ir montado en ella, o la lleves a repararla al taller porque no arranca, te informes de todo lo que necesites.