La BMW S1000 R y la Yamaha MT10 representan como pocas la quintaesencia de las maxi naked deportivas de altas prestaciones y tecnología ¿Qué ocurre si las enfrentas?

A ningún aficionado se nos escapa que en los últimos años las naked deportivas son las favoritas del mercado. Desde la cilindradas más pequeñas como 125 hasta 1000 cm³ y superiores, todo el mundo quiere tener su propia “Street Fighter” para plantar cara a la competencia. Recuerdo como a principio de los 2000 excelentes motos de este tipo ya existían, pero el mercado (al menos el nacional) no lo aceptaba. Motos como la Aprilia Tuono o incluso las primeras Yamaha Fazer 1000 ya estaban, pero apenas se vendían.

En cambio, ahora parece que lo más “molón” es tener una buena naked potente, tecnológica y de diseño agresivo. De ese modo parece que se ha llegado un punto relativamente lógico de ventas, en el que este tipo de motos logran prestaciones, pero también diversión, facilidad de conducción y cierta polivalencia para poder usar a diario, no como las súper deportivas de manillar bajo, carenados ajustados y curvas de potencia más agresivas.

Fotos comparativa BMW S1000RR-Yamaha MT10

Tampoco es nada nuevo, porque las “Street Fighter” ya hacían esto mismo a mediados de los 80. Es decir, que muchos aficionados cogían las súper deportivas de la época como las Suzuki GSXR SACS o las Yamaha EXUP y, cuando tenían un golpe caro de reparar, las quitaban el carenado y las instalaba un manillar alto. De ese modo, tenían una moto divertida, más ligera, muy cómoda de llevar y con motores tan potentes y chasis tan estables como sus hermanas deportivas porque, básicamente eran las mismas…  pero desnudadas.

Realmente, esa filosofía puramente “Fighter” es la que hemos reunido hoy aquí, y además con los modelos más vendidos del segmento.

 

COMPARATIVA YAMAHA MT 10-BMW S1000R: EL PODERR ALEMAN

Desde luego, la BMW S1000 R tiene claramente la base de la superbike S1000RR, la moto más potente y rápida del mercado durante muchos años. Su chasis  doble viga de aluminio es el mismo con la parte trasera aligerada, y su potente motor también aunque mejorando el par y quitando algunos caballos arriba. Puedes ver a las dos en acción en este video:

Sin duda, sin carenado la velocidad máxima es secundaria cuando tienes la potencia y empuje en bajos y medios que puede proporcionar este motor, que además se rebaja en compresión para ser (si se puede) aún más robusto.

Fotos BMW S1000 R 2017 (68 imágenes)

De ese modo, declara 165 CV de potencia máxima  que se adapta a cada curva de potencia que elijas (pincha aquí para consultar la prueba) a pesar de haberse retocado para pasar la Euro4, e incorpora varias mejoras para este año como nuevos modos de conducción Pro, chasis 2 kilos más ligero y llantas que bajan 2,4 kilos. En resumen, la BMW S1000RR pesa 205 kilos que, con su potencia y rigidez da una sensación de seguridad difícil de describir.

No obstante, para saber todo sobre ella no te pierdas la prueba de nuestro compañero Michel Garcilopez que publicamos hace meses.

PRUEBA BMW S1000R 2017: SUPERMULTIUSOS ALEMAN.

y también puedes consultar su ficha técnica.

FICHA TECNICA BMW S1000R 2017

COMPARATIVA YAMAHA MT 10-BMW S1000R: EL TRANSFORMER DE LOS DIAPASONES

La Yamaha MT10 está también totalmente basada en la súper deportiva de la marca, la R1, y Yamaha no hace más que recordarlo en todos los apartados de sus documentos técnicos y de prensa. Desde luego, una de sus mayores características ese frontal afilado y cibernético que personalmente me recuerda a un Transformer.

 

Fotos prueba Yamaha MT10 (29 imágenes)

Su chasis es también un doble viga de aluminio con subchasis de acero y ha buscado la mayor facilidad y agilidad de conducción posible. Por eso, declara solo 1.400 mm entre ejes, lo que es mucho menos (35 mm, según Yamaha) que su rival más directo, pero para mantener la estabilidad la dirección tiene más lanzamiento que una MT09 y el basculante se ha alargado para asegurar la tracción.

Yamaha MT10 MotorADN (1)

 

No obstante, en la Yamaha el motor requiere un comentario especial porque tiene la tecnología que ha sido el estandarte de la marca estos últimos años: el encendido desfasado Crossplane. Aquí te dejamos la prueba que hicimos en su momento de esta Yamaha MT10 para que te informes al detalle, pero no obstante la idea de este motor es espaciar las explosiones del motor a 270º-180º-90º-180º para que la potencia y llegue más “espaciada” a la rueda trasera y mejore espectacularmente la capacidad de tracción de la rueda.

Prueba Yamaha MT10: el arma absoluta

En cuanto a términos absolutos, este motor de 998 cm³ proporciona 160.5 CV a 11. 500 rpm  y un espectacular par de 111Nm a 9. 000 rpm. Y todo lo que quieras saber sobre sus datos, consúltalo en su ficha técnica.

COMPARATIVA YAMAHA MT 10-BMW S1000R: CONCLUSIONES

Os recomiendo que os leáis cada una de las pruebas independientes para poder saber todo sobre esta Yamaha MT10 y la BMW S1000R porque es la mejor forma de que saquéis vuestras propias conclusiones.

No obstante, lo que está claro es que la forma de entregar la potencia del motor Crossplane de Yamaha es muy particular.

Al principio te parece como si “no empujase”, pero de repente miras al velocímetro y te das cuenta que ruedas por encima de los 200 km/h.  El orden de encendido desfasado le da ese tacto tan especial, por el que en muchas curvas has de entrar en primera o, desde luego, en marchas más cortas de lo habitual, pero lo mejor del mundo es que eso no supone ningún problema. Al segundo día de usarla, la MT10 te da una sensación de seguridad en cualquier circunstancia como si estuvieras rodando sobre una moto con 60 CV  menos… Pero están disfrutando de 60 más.

En cambio, la BMW siempre parece más potente y con un empuje más tradicional y conocido, típicamente “4 en línea” con un potente silbido que te empuja hasta el infinito y más allá. Aparte de su deslumbrante empuje, su tacto resulta más fácil adaptarse desde el primer momento.

De todas maneras, cuando pruebas estas dos súper naked te das cuenta cómo han evolucionado las motos en los últimos tiempos, combinando ligereza con tecnología (todas tienen control de tracción, ABS, curvas de potencia, etc.) y una polivalencia a la que no pueden aspirar sus hermanas súper deportivas. Con su manillar alto y sus posiciones cómodas, con las curvas de potencia suaves son unas muy buenas urbanas, mientras que si eliges los modos más deportivos, estas ante auténticas sport que incluso en circuito son muy, muy difíciles de batir.

Como te decía, no te pierdas las pruebas individuales para que puedas “disfrutar” de todo el potencial de esta Yamaha y esta BMW  que, por cierto, cuestan 15.799 y 14.927 € respectivamente.

Prueba Yamaha MT10: el arma absoluta

PRUEBA BMW S1000R 2017: SUPERMULTIUSOS ALEMAN.