Ducati está la venta y muchas marcas interesadas en ella. Desde que Volkswagen anunció su intención de venderla, no han parado de aparecer marcas que quieren la joya roja.

Claro, lógico. Si conoces el mundo de la moto, sabes perfectamente la valoración que la marca tiene entre los aficionados y compradores a nivel mundial, aparte de las grandes ventas de los últimos años. Por lo tanto, es lógico que cuando se puede comprar un valor seguro, muchos “pistoleros” se enfrenten en duelo.

Desde luego, Volkswagen anuncia la venta Ducati forzada por la situación. Es decir, como ya dijimos en un reportaje en su momento, tras el escándalo mundial del  “Dieselgate” que, especialmente en Estados Unidos, atacó directamente a la imagen de la fábrica alemana (recordad, se falseaban los datos de emisiones  de los motores diésel para pasar homologaciones) y por culpa de ello tiene que pagar a cientos de miles de clientes que han reclamado su compensación. En principio, es básicamente esto lo que ha obligado al grupo alemán a poner en venta Ducati, aunque desde luego parece que sin ninguna gana real de deshacerse de una marca con el prestigio y la imagen tecnológica que ahora mismo tiene Ducati.

En principio, se barajaron varios candidatos. Uno de ellos fue Royal Enfield, marca clásica donde las haya y que ahora está en plena expansión mejorando su gama y sacando un motor nuevo de 750 cm³. El poder económico de uno de los países más grandes del mundo, en plena expansión y que además ya tiene tradición y tejido empresarial industrial para la industria de la automoción (motos, en concreto, también herencia de su pasado británico), la convertía en una candidata perfecta.

No obstante, después tenemos a Harley Davidson. Tras la compra de Buell, la marca creada por un ingeniero loco por las motos deportivas y las Harley que creo escuela técnica a nivel mundial (la actual fiebre de los escapes bajo el chasis, por ejemplo) hace ya muchos años, no termina de arrancar en manos de HD. Así, le dieron cerrojazo y Harley se quedó sin posibilidad de expansión fuera del muy amplio, pero único, mercado custom. Además, las últimas noticias económicas sobre Harley Davidson no son muy alentadoras, porque sus ventas han bajado un 10%. Claro que esto no se sabe muy bien si significa que reduce su capacidad económica para comprar Ducati, o por el contrario que precisamente sería una perfecta apuesta ganadora para ampliar el mercado de las ventas de The Factory.

Y aquí es donde ha entrado hace pocas semanas el que por el momento es el candidato con más posibilidades y que, de hecho, en muchos círculos se considera una opción segura. Estamos hablando de Bajaj, otro gigantesco grupo industrial indio dirigido por Rajiv Bajaj. Realmente la imagen mundial de esta marca es de fábrica de motos de baja y media cilindrada, calidad muy justa y precios reducidos a surtir al mercado de un país tan insondable como la india y cercanías (o sea, Pakistán, etc.). No obstante, y al igual que el grupo que gestiona Royal Enfield, su cantidad de ventas es tan inimaginable para una fábrica europea que sus posibles económicas te dejan pasmado. Por ejemplo, en el ejercicio de hace dos años terminó con… ¡3.300.000 motos vendidas!, de modo que es uno de los mayores fabricantes mundiales (cuarto, para ser exactos) sin prácticamente haber emprendido ninguna expansión sería a nivel internacional.

Lógicamente, a un grupo con ese nivel de ventas, las poco más de 55.000 motos vendidas de Ducati en el 2016 parecen casi residuales. Por supuesto, comparar la calidad, el precio y la imagen de una Ducati con una Bajaj es como comparar una barquita del Retiro con un yate de lujo, pero lo cierto es que el grupo indio tiene, según las últimas estimaciones, ni más ni menos que… ¡13.000 millones de dólares disponibles! Y por lo visto piden por Ducati 1.500 millones de euros.

Vamos, que desde luego Bajaj no tendría ningún problema en comprar la marca de lujo que ahora mismo es Ducati, y además sería una jugada maestra porque las ventas imagen de Ducati no han hecho más que subir durante los últimos años, lo cual sería exactamente lo que los grupos indios buscan: prestigio, calidad y rentabilidad. Por dinero, desde luego no es, y por capacidad industrial tampoco porque Bajaj sería teóricamente capaz de fabricar más de 6 millones de motos al año… Claro que 6 millones de motos para un mercado emergente, modelos súper básicos y que nada tienen que ver con la tecnología y de la excelente terminación de las Ducati.

¿Problemas?

Pues parece que no habría ningún problema, pero realmente sí que puede haber alguno. Al igual que Harley, que también ha fabricado en la india sus últimas 750, KTM hace unos años que viene haciendo lo mismo con las hermanas pequeñas de las Duke, concretamente la 125, 200 y 390. Además, casualmente se fabrican y montan precisamente en las factorías de Bajaj, lo cual en principio podría ser incompatible para que en el mismo grupo estuviera Ducati.

Volviendo al tema de la capacidad de fabricación de Bajaj, de estas KTM los indios fabricaron más de 73.000 unidades en el 2016, de las cuales 22.000 se vendieron en la misma India y más de 51.000 fueron para la exportación. Además, por supuesto, Bajaj no tiene una sola factoría, sino varias, por lo que repartirse la fabricación de distintos modelos no sería ningún problema. Además, con los gigantescos ahorros que tiene y la cantidad de mano de obra disponible en ese país, no habría ningún problema en abrir nuevas factorías con más trabajadores.

Pues así estamos, esperando la resolución para saber qué va a pasar con Ducati. Está claro que el grupo alemán no puede tener ninguna prisa por desprenderse de la pequeña gran joya que es Ducati, pero desde luego después de tanto movimiento tendrán que hacerlo. Según la marca india “Estamos muy cerca de finalizar una alianza prometedora“. No es seguro que acabe ocurriendo, pero de materializarse se convertiría en una enorme cantidad de posibilidades para la compañía. Hemos mantenido dinero en nuestras cuentas para estar listos ante el surgimiento de una oportunidad así”.

Pero claro, Harley tampoco quiere dejar escapar a Ducati y está en constante movimiento de consultoría, por lo que desde luego la guerra entre indios y americanos no ha terminado un verdadero espagueti western del mundo de las motos en siglo XXI. De hecho, es una de las marcas más vendidas en sudamérica, y sobre todo en México como pueds ver en este video.

Y hay más. Los italianos tampoco quieren dejar que una de sus joyas nacionales se vaya a la india o Estados Unidos, por lo que la familia Benetton también ha hecho una oferta a Volkswagen para que Ducati siga siendo italiana, y también Investindustrial, que fue el conglomerado que se la vendió a Volkswagen hace cinco años por 860 millones, también quiere recuperarla. El problema es que ahora vale el doble.

Pero claro, hay más. Como decíamos, Royal Enfield, concretamente su grupo propietario Eicher Motors o el grupo Can-Am están en la lucha. O Polaris, que está en un caso parecido al de Harley al tener Indian y por tanto estar muy bien posicionados en el mundo custom, pero tras la el cerrojazo de Víctory no tienen una marca con la que expandirse a otros segmentos y Ducati encajaría perfectamente en el grupo y su filosofía de fabricación.

Veremos como acaba todo