Zontes es una marca nueva que no deja de sorprendernos. Tras sus hermanas R, X y T, aquí tenemos la super custom futurista Zontes V 310.

Esto de la economía global es increíble. Todos sabemos desde hace tiempo que en China, y en  general en oriente, la fabricación masiva consigo unos precios finales absolutamente impensable hace digamos 20 años, pero casos como el de Zontes me siguen siendo difíciles de asimilar. Esta marca, que se presentó en nuestro mercado todavía no hace un año unas motos naked, trail y sport que nos dejaron a todos alucinados por su buen aspecto, su equipación y por un precio final que no nos podíamos creer, y ya en aquel momento nos avisaron de que quedaban sorprendentes modelos por llegar ¿Aún más sorprendentes?

Pues sí. Se referían entre otros a esta Zontes V 310 que completa la gama con sus hermanas naked, trail y sport, todas con el mismo motor y toda una artillería de complementos y gadgets tecnológicos dignos de motos mucho más caras. Entonces, ¿cómo es la Zontes V 310?

PRUEBA ZONTES 310 V: COMPLETITA, COMPLETITA

Como hemos dicho, la cantidad de complementos que incorporan la Zontes es increíble y después os las enumero, mientras que el motor es para todos los modelos el mismo: un 310 cm³ monocilíndrico de 4 válvulas con doble árbol de levas (DOHC) y refrigeración líquida. Es decir, un motor tecnológico y actual que proporciona prácticamente 35 caballos a 9.500 revoluciones. Por lo tanto, es perfectamente usable para los que tienen el carnet A2.

Para contener esos precios finales tan increíbles, Zontes usa un sistema de fabricación modular. Por lo tanto, además del motor, sus modelos también comparten chasis y otros muchos elementos como la amortiguación (horquilla invertida delantera), llantas (de 17 pulgadas con 120 y 180 de ancho delante y detrás), etc. De este modo,  se consigue que está “señora” moto cueste solamente 4.695 €, y que alguna de sus hermanas bajen los 4.000, como es el caso de la naked R310 cuya prueba puedes leer pinchando aquí. Y todo ello usando elementos electrónicos de primera línea como la inyección Delphi o el ABS de ni más ni menos que Bosch, en su versión 9.1 ¡Toma ya!

¿Y a que gadgets nos referíamos antes? Por ejemplo, el espectacular cuadro digital que parece sacado de la consola de un caza rebelde de Star Wars y que te informa de todo: marcha insertada, doble parcializado, temperatura externa y de motor… ¡De todo! Además, se puede elegir entre cuatro displays diferentes. Todo ello digital y muy bien indicado. Por ejemplo, llama la atención la eficacia de algo tan simple como el indicador de gasolina o el espectacular tacómetro por escala de diseño realmente futurista. Vamos, ¡como si fueras en la moto de Akira! En su país también incorpora la aplicación App Zontes Inteligente para poder conectar tu smartphone con la información del cuadro digital, pero de momento eso no está operativo aquí por cuestiones legales.

http://www.motoradn.com/2020/03/09/fotos-zontes-310-v-custom-prueba-motoradn/

Además, incorpora también otros complementos no tan tecnológicos pero sí muy útiles, como accionamiento remoto de la apertura de la tapa de acceso al depósito de gasolina o del asiento, dos curvas de potencia o el bloqueo de la dirección. Por supuesto, todo ello con llave remota que no necesitas introducir una cerradura para arrancar la moto.

PRUEBA ZONTES 310 V: RODANDO EN LA CUSTOM FUTURISTA

El concepto “tecno custom” no es nuevo, pero no ha sido muy explotado en el segmento. Sin duda, la que inauguró esta, llamémosle, ola de diseño, fue la espectacular Harley Davidson VRod aparecida en el 2000, que rompió esquemas tanto estéticos como dinámicos. El motor se heredaba de la VR 1000 de Superbikes y la moto fue rematada tecnológicamente ni más ni menos que por Porsche.

Sus líneas fluidas, lejos del recargamiento habitual y la estética “Fat” de las custom clásicas, y un toque de diseño casi alienígena, hicieron correr ríos de tinta a favor y en contra. Después, modelos como la Suzuki Intruder 1800 o la exitosa Hyosung Aquila 650 siguieron esa corriente. Incluso la última Kawasaki Vulcan 650 S deja ver su influencia.

Así, incluso viéndola cierta distancia, destila cierto estilo “moto del juez Dredd” por su depósito estilizado, faro afilado y limpio y líneas generales. Cuando te montas en ella te das cuenta de varios detalles también muy interesantes, como por ejemplo que las estriberas del piloto tienen anclajes regulables, otro ejemplo de complemento que muchos agradecerán porque con el asiento bajo y el manillar alto suele haber muchos problemas de ergonomía para los usuarios custom. Además, un “extra” habitual en el segmento son los que se denominan “mandos avanzados”, que es colocar las estriberas mucho más adelantadas respecto a las que vienen de serie.

También los reposapiés traseros tienen un toque especial porque se escamotean perfectamente en el carenado de forma que la parte trasera queda mucho más limpia y estilizada, ayudada con un colín afilado y elevado lejos de las “redondeces” de los guardabarros traseros pegados a la rueda, un basculante prácticamente de moto deportiva con el eje de pivotación totalmente hueco y un portamatrículas lateral estilo Ducati.  ¿Más?, pues sí, ¡porque también tiene instalados tacos anti caída de serie! Todo lo puedes ver en nuestra galería de fotos y en la videoprueba con nuestro amiguete Jincho.

Presionas el motor de arranque y su sonido deja ver claramente lo que es: un monocilíndrico refrigerado por agua, lejos del retumbar y los sonidos mecánicos de los grandes Big Twin a través de su escape perfectamente integrado en la parte baja del motor, ¡tanto que al principio te parece que no tiene escape!Y cuando te dispones a meter primera te das cuenta de más detalles: Las manetas son de perfecta factura, totalmente regulables y de un tamaño razonable, lejos de las anchas y gordas habituales en las custom, sobre todo americanas, que te dejan el antebrazo como si hubieras estado un rato jugando a la pelota vasca.

En marcha el motor ofrece un tacto suave y progresivo, pero que no se queda pequeño en carretera a pesar de su comedida potencia ¡Es curioso cómo se logra aprovechar la potencia del motor gracias a la tecnología y un buen diseño! La respuesta de la transmisión es buena y no notas muchas holguras (algún “clonck” en marchas cortas quizás), y eso que la transmisión final es por cadena y no por correa como muchas de sus rivales. También el cambio funciona perfectamente, algo sonoro pero desde luego no fallamos ni una sola marcha incluso en zonas llenas de curva donde cambiaba con bastante, digamos, alegría. A este respecto, y en parte gracias a su eficaz elección de neumáticos de 17 pulgadas, sin caer en el error de gigantismos estéticos colocando un 200 o algo más en el tren trasero, se nota ágil y fácil de manejar, a lo que desde luego también ayuda que podemos calificarla como realmente ligera con 176 kilos declarados con los llenos ¿Quién dijo que las custom tenían que pesar mucho?

Se cambia bien de dirección y resulta estable incluso en curvas razonablemente rápidas. Y aquí llega el punto donde sí se nota la contención del precio: la amortiguación. Como siempre, en las motos populares las posibilidades de regulación son pocas, y de serie están taradas muy blandas. Detrás puedes apretar la precarga de muelle, pero no demasiado porque es blando, y delante notas que el hidráulico va muy suelto, algo que notas más cuando llevas pasajero y el monoamortiguador se hunde por el peso. Aunque por otro lado desde luego lo que podemos decir que cumplen son los frenos, con discos de 320 delante y 300 detrás, porque el mordiente no es una maravilla pero si resulta muy dosificable y, gracias entre otras cosas a sus latiguillos metálicos de serie, no nos perdió capacidad en ningún momento incluso tras muchas frenadas a fondo. El ABS Bosch no podía defraudar, y la verdad es que no es muy invasivo. Desde luego, su funcionamiento se sitúa muy por encima de la media de los rivales de esta Zontes.

En ciudad resulta ligera y manejable, como ya hemos dicho, aunque desde luego es larga entre ejes como buena custom y ratonear entre los coches no resulta fácil. En cambio, en carretera es una perfecta moto de ritmos tranquilos y medios, y si quieres viajar tu único problema será la protección aerodinámica y sus prestaciones si acarreas mucho peso. En cuanto a la ergonomía, el pasajero disfrutar de un compacto respaldo donde apoyar las lumbares, por lo que ir sentado detrás resulta mucho más relajado que en otros modelos.

¿Consumos? 4,6 de media con pasajero, y 4,3 yendo solo, lo que con un depósito de 14 l permite autonomías en las que te tendrás que parar mucho antes para estirar las piernas que para echar gasolina.

PRUEBA ZONTES 310 V: CONCLUSION.

Francamente, todavía me sigo sin creer la relación calidad-precio que ha logrado Zontes con su familia 310. Esta V 310 es posiblemente la más llamativa, que además me ha sorprendido por lo bien que va de todo, desde el motor hasta la parte ciclo que desde luego se aleja del comportamiento habitual de cualquier custom. Desde luego, estamos ante el paradigma de la moto buena, bonita y barata. Por otro lado, las dudas sobre la fiabilidad de modelos así son normales, sobre todo en marcas nuevas, por lo que he investigado preguntando a usuarios y concesionarios de este modelo, y todos me han respondido lo mismo: fiable y sin problemas.

El tiempo confirmará estas opiniones, pero desde luego actualmente, a quien se acabe de sacar el A2 y busque una custom espectacular, llamativa, que cumpla en todos los terrenos y que tenga de un precio más que razonable (algo fundamental en tu primera moto), ya le digo que no tiene que buscar nada más. Aquí está la Zontes 310V, y que la disfrute con ella tanto como haría yo si tuviera el carnet calentito el bolsillo.

PRUEBA ZONTES 310 V: LIKE-NO LIKE

LIKE: Relación calidad precio admirable. Complementos y gadgets. Motor.

NO LIKE: Amortiguaciones muy simples. Protección aerodinámica.

FOTOS PRUEBA ZONTES V310