La Yamaha R1 y su versión especial R1M es una de las referencias históricas de las Superbikes. Para el 2020 se renueva, ¡veamos qué hay de nuevo!

La Yamaha R1 apareció como una trituradora en el 1998. Revolucionó el concepto y todas las ideas que había a la hora de desarrollar una moto superdeportiva, como el cambio dividido o el anclaje del basculante adelantado para mejorar la tracción. Todo era nuevo, potente y con unas líneas agresivas y afiladas  que seducían  cualquiera que la mirara. Tanto es así que incluso hoy día, 21 años más tarde, aquella primera versión aún con carburadores sigue siendo atractiva estéticamente y eficaz como moto deportiva.

Pero el tiempo avanza sin piedad y lógicamente Yamaha fue evolucionándola con cariño y tecnología, porque se había convertido en su máximo estandarte. En el 2001 llegó la inyección, en el 2009 el motor Crossplane, más tarde las M1 con inspiración directa en las Superbikes y en las MotoGP, y en el 2020 llega la siguiente evolución que tiene, entre otras cosas, que pasar las cada vez más agobiantes normativas Euro. ¡Ya estamos en Euro5!

Así, los ingenieros de Yamaha han tenido que dar otra vuelta de tuerca a su Superbike para pasar la nueva normativa sin perder potencia y ganando en tecnología, porque mantiene esos 200 cv que ya declara el modelo actual y añade muchas más ayudas electrónicas y avances técnicos. Aquí os lo contamos.

NUEVAS MOTOS 2020. YAMAHA YZF R1 &R1M, MISMA POTENCIA, MAS ELECTRÓNICA.

El carenado de la YZF-R1 se afila más y se parece al de la su hermana “serie limitada” M (precisamente el nombre de las Yamaha MotoGP, las M1, por si no lo sabías), de forma que la penetración aerodinámica es un 5% mayor ¡Afinar aún más la silueta de una R1 tiene que haber costado muchas horas de túnel de viento!

Toda la amortiguación se modifica internamente (toda: horquilla que sigue siendo la Kayaba con 43 mm de diámetro y 120 de recorrido, al amortiguador trasero y el de dirección) y se añade un control de freno con ABS en curva gracias a la evolución de la centralita y la unidad IMU (Inertial Measurement Unit, o Unidad de Medición Inercial en cristiano) de 6 ejes, elemento necesario actualmente en cualquier vehículo y sobre todo motos que necesiten un buen control de todas las ayudas electrónicas.

Los frenos y discos de 320 mm. son los mismos, pero ahora tiene sistema de control electrónico BC que permite elegir entre dos niveles de intrusismo, BC1 y BC2. El primero es un ABS convencional, es decir, de intrusismo fijo, mientras que el segundo varía según los sensores notan inclinación. Así lo explican literalmente los chicos de Yamaha.

“Los datos de velocidad de las ruedas delantera y trasera, y cierta información procedente de la unidad de medición inercial (IMU) como el ángulo de dirección y la aceleración durante el derrape se envían al conjunto de la unidad hidráulica y la unidad de control electrónico del ABS, las cuales realizan cálculos en tiempo real. Seguidamente, la información permite al control del freno evitar el bloqueo de las ruedas por medio de la modulación de la presión hidráulica de los sistemas de freno delantero y trasero.”

Otro elemento modificado es el freno motor teniendo en cuenta la marcha insertada, revoluciones del motor, posición del acelerador y posición de las válvulas de mariposa. Puede ser elegido por el piloto en 3 niveles diferentes – 1 máximo, 3 mínimo- según el circuito (curvas rápidas o muy cerradas, por ejemplo) o sus gustos personales.

También se ha evolucionado el LCS (control de salida) que se activa a 9.000 rpm y 41 grados de giro, con un nuevo acelerador electrónico con sistema APSG. Recuerda que las YZF tienen hace tiempo el sistema Yamaha Chip Controlled-Throttle (YCC-T) por el que se controla electrónicamente las mariposas secundarias de la inyección, para lo que fue una de las pioneras en usar aceleradores “wireless”. Es decir, aceleradores que no tiran de un cable, sino que giran sobre sí mismos como un potenciómetro. Por eso uno de los problemas para el piloto es que estos aceleradores no proporcionan “sensaciones” de estar acelerando nada, anulando el tacto físico de un acelerador clásico. Por eso Yamaha ha incluido el APSG, que básicamente añade un muelle con una guía y un engranaje para proporcionar esa sensación más “real”.

Por supuesto, todos estos avances electrónicos tienen que reflejarse en algún lado para poder ser regulados por el piloto, por lo que incorpora nuevas piñas y nueva pantalla TFT con indicadores del BC y EBM.

Estará disponible en concesionarios a partir de septiembre en azul (color “racing” de la marca) y negro con un precio de 21.899€.

NUEVAS MOTOS 2020. YAMAHA YZF R1 &R1M ¿Y LA R1M?

La Yamaha R1M es la versión superespecial y más cara de la R1 al incorporar ¡aún más! Tecnología y complementos. Por ejemplo, el carenado es de fibra de carbono, y tiene amortiguación Öhlins electrónica de última generación, concretamente las horquillas ERS NPX.

Por otro lado, con la app YRC Setting puedes crear los modos de conducción (o pilotaje) combinando a voluntad las 7 ayudas que incorpora la R1, y con otra aplicación (Y-TRAC) puedes analizar todos los datos de tu comportamiento y tu moto en pista, desde el intervencionismo de la electrónica hasta, régimen de motor, inclinación alcanzada en cada punto, etc.

Y como guinda, cada unidad estará numerada según salga de la cadena de montaje para ser serie numerada. Podrás reservarla via online desde ya mismo en la web https://r1m.yamaha-motor.eu/es-ES/registration , el 25 de julio de este 2019

¿Te animas? La puedes elegir en el color que quieras, mientras sea azul y negro carbono… y pagando 29.499€.

FOTOS YAMAHA R1&R1M 2020. LAS NUEVAS SUPERBIKES